Orando con las Escrituras

Según el ejemplo de Jesús y lo que Él nos enseña acerca de la oración, notamos que hay una relación directa entre la manera como nos acercamos a la Palabra de Dios y a la oración (Jn.15:7). La Iglesia en el libro de los Hechos oró utilizando las Escrituras (Hch.4:24-31). Esdras, Nehemías y el pueblo de Israel oraron empleando las Escrituras y sus historias (Neh.9:6-37).

“Pero, si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido!” (Jn.15:7) NTV.

Un asunto que ha enriquecido mi vida de oración, es el tema que deseo abordar en este mensaje: Orando con las Escrituras —usar la Biblia para orar con ella. Recomiendo que se tome el tiempo para leer las citas bíblicas acá mencionadas. Esto le ayudará a un mejor entendimiento de este tema.

Según el ejemplo de Jesús y lo que Él nos enseña acerca de la oración, notamos que hay una relación directa entre la manera como nos acercamos a la Palabra de Dios y a la oración (Jn.15:7). La Iglesia en el libro de los Hechos oró utilizando las Escrituras (Hch.4:24-31). Esdras, Nehemías y el pueblo de Israel oraron empleando las Escrituras y sus historias (Neh.9:6-37).

Orar con las Escrituras comienza leyendo, meditando y estudiando la Palabra de Dios —escuchando a Dios, percibiendo Su corazón, entendiendo Su voluntad. Luego debemos permitir que la verdad, el significado de los versículos y los temas allí mencionados nos guíen en nuestras oraciones. Esto se puede hacer personalmente o en grupos pequeños.

Una forma muy sencilla para comenzar usando las Escrituras como base de las oraciones es usar las oraciones que encontramos en la Biblia como: Hch.4:26-31 / Ef.1:16-23 / Ef.3:14-19 / Filp.1:9-11 / Col.1:9-14 / 1 Tes.3:11-13 / Hebr.13:20-21 / Apoc.4:8,11 / Apoc.5:9-10,12-14. También podemos usar los Salmos y las oraciones que se encuentran allí. Todo lo que hay que hacer es meditar en los pasajes de la Biblia, aplicarlos a su vida y personalizar estas oraciones, cambiando algunos pronombres y orarlas de corazón.

“La palabra de Dios es el alimento por el cual la oración se nutre y se hace fuerte” (E. M. Bounds).

La Palabra de Dios fortalece nuestra fe, nos guía en los asuntos para que oremos de acuerdo con la voluntad de Dios, pone las cosas en la perspectiva correcta y logra algo en el reino espiritual que de otra manera no lo podemos alcanzar (Is.55:10-12 / Hebr.4:12 / 1Jn.5:14-15). 

La Palabra de Dios es la verdad que nunca cambia y nos capacita para que en toda circunstancia obtengamos dirección, fortaleza, esperanza. Ella es el fundamento sólido sobre el cual podemos basar nuestra vida y decisiones y también nuestras oraciones. Los creyentes cristianos sabios se acercan a ella y la toman como fuente para expresar en oración sentimientos, emociones y peticiones. Ella nos alinea con la voluntad de Dios en momentos que las emociones y los pensamientos pueden confundirnos y dirigirnos por caminos equivocados. 

Como alguien dijo: ‘No hay mejor combustible para nuestras oraciones que la Biblia’. Al orar las Escrituras, nos aseguramos que nuestras oraciones estén ancladas en la verdad de Dios y que estén alineadas con la voluntad de Dios; así estamos evitando lo que Santiago llama “pedir mal, para gastarlo en vuestros deleites” (Santiago 4: 3), y a lo que Jesús se refiere como palabrería (Mateo 6:7).

“Orar las Escrituras es muy importante en la vida cristiana. Si no formamos el hábito de orar las Escrituras, nuestras oraciones probablemente degenerarán en repeticiones vanas que eventualmente girarán en torno a nuestras preocupaciones privadas inmediatas, en lugar de los propósitos más grandes de Dios”. —John Piper.

Ejemplo:

“El SEÑOR dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento, que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados». Muchos son los dolores de los malvados, pero el amor inagotable rodea a los que confían en el SEÑOR. ¡Así que alégrense mucho en el SEÑOR y estén contentos, ustedes los que le obedecen! ¡Griten de alegría, ustedes de corazón puro!” (Sal.32:8-11) NTV.

ORACIÓN: ‘Padre celestial, gracias por ser mi guía confiable, siempre me muestras el mejor camino a seguir en mi vida, aquel que me lleva a evitar los muchos dolores que experimentan los malvados que no prestan atención a Tus consejos, que andan en impureza moral y en rebelión. Abro a Ti mis oídos y mi corazón, quiero ser sensible a Tu voz para no tener que aprender las lecciones a golpes. Quiero vivir mi vida en Tu paz y de tal manera que Te glorifique. Gracias por rodearme con Tu amor inagotable, llenar mi vida con gozo y alegría. Andar agarrado de Tu mano me llena de Tu Paz.’

Algunas recomendaciones adicionales:

[1] Use versículos o pasajes enteros para adorar a Dios. Pregunte: ¿qué dice el pasaje acerca de Dios, de Sus obras, de Su voluntad? Y luego use esas características para alabar y adorar a Dios. Agradezca a Dios por Sus obras y Sus dones, especialmente por su gracia en el Evangelio. Ejemplo: Sal.145:3 / Sal.28:7.

[2] Si el texto le convence de algún pecado (pecados de acción, palabra, pensamiento, deseo y motivo), entonces confiese sus pecados y alinee su vida y su manera de pensar a la verdad de Dios. Ejemplo: Sal.51:1-12.

[3] Descubra en el texto cómo es que Dios quiere suplir para sus necesidades físicas, emocionales y espirituales, y ore de acuerdo a ello. Ejemplo: Sal.30:7-9.

[4] Responda a la Palabra de Dios afirmando su deseo de obedecerla, pidiéndole a Dios que le ayude a cumplir Su voluntad; comprométase a obedecer la voluntad de Dios. Ejemplo: Sal.51:16-17 / 1Sam.15:22-23.

[5] Ore por otros, haga intercesión, pida a Dios que bendiga a los miembros de su familia, a sus amigos, a la iglesia, a compañeros de trabajo, a vecinos, a la nación y sus líderes (1Tim.2:1-4), y cualquier otra persona que Dios traiga a la mente, incluso aquellos que le persiguen o maltratan —use la Biblia para orar respectivamente por todos ellos. Ejemplo: Sal.67:1-7.

Reflexión

[1] ¿Cuál es la lección más importante que ha aprendido al estudiar este mensaje?

 [2] ¿Cuál es el área en su vida que requiere ahora de trabajo, de cambios, de atención? Sea específico.

 [3] ¿Qué pasos específicos va a dar para aplicar las lecciones aprendidas durante este mensaje? ¿Cuándo lo hará?

 [4] Concluya sus reflexiones anotando una declaración de compromiso:

 [5] ¿Cómo puede orar la iglesia (el grupo) por usted considerando las lecciones que aprendió?

Mis apuntes

Liderazgo Eclesial – Pastores como Dios quiere (1Pe.5:1-4)

Liderazgo Eclesial – Pastores como Dios quiere (1Pe.5:1-4)

La labor del liderazgo pastoral, según el apóstol Pedro, debe caracterizarse por la humildad, el servicio voluntario y el sincero deseo de cuidar y guiar al rebaño de Dios. Los pastores deben seguir el ejemplo de Jesús, el Buen Pastor, protegiendo y fortaleciendo a las ovejas, y liderando con integridad y amor.

Liderazgo Eclesial – Pastores (Hechos 20:28-31)

Liderazgo Eclesial – Pastores (Hechos 20:28-31)

El pastoreo en la iglesia es una responsabilidad sagrada, establecida por el Espíritu Santo, y requiere de líderes que vivan en integridad, cuiden su propio testimonio y velen por la salud espiritual de la congregación, protegiéndola de las amenazas doctrinales y guiándola con dedicación y amor.

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