La luz brilla en la oscuridad

(Jn.1:11-12)

Navidad no es solamente una historia de felicidad. Esta también es la historia marcada por el rechazo, el desinterés, la ceguera y la hostilidad.

“Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron. Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios” (Jn.1:11-12) NVI.

El gran Rey vino a lo suyo, pero los suyos no lo recibieron. Navidad no es solamente una historia de felicidad. Esta también es la historia marcada por el rechazo, el desinterés, la ceguera y la hostilidad. No solamente no había lugar en la posada para Jesús y su familia (Lc.2:7); en los corazones de algunos, como en el de Herodes, había enemistad abierta. Herodes no iba a admitir que alguien le quitara el trono. Él estuvo dispuesto a matar a cualquiera que fuera una amenaza para sus intereses (Mt.2:13).

Los religiosos de aquel tiempo, los que debían comprender los tiempos, se sintieron amenazados y cuestionados por el Maestro. Ellos desafiaron Su autoridad. Él no encajaba en sus planes e ideas (Mt.21:23-27). Los fariseos vieron que el Maestro andaba haciendo el bien, sanando a los enfermos, liberando a los endemoniados, alentando al decaído. Sin embargo, no se arrepintieron, no creyeron y no le siguieron. Más bien se reunieron para tramar cómo matarlo (Mt.12:14 / Mr.3:6 / Lc.6:11 / Jn.5:18 / Jn.10:39 / Jn.11:53,57). “¡Oh, Jerusalén, Jerusalén, la ciudad que mata a los profetas y apedrea a los mensajeros de Dios! Cuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina protege a sus pollitos debajo de sus alas, pero no me dejaste” (Mt.23:37) NTV. Qué historia. Tremendos resultados.

Después de un juicio cuestionable, logran su objetivo. Basados en una serie de testigos falsos, algunos de ellos, por dinero, propagaban falsas noticias. Una declaración del propio Jesús es finalmente usada para justificar sus planes: “Te exijo, en el nombre del Dios viviente, que nos digas si eres el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús respondió: —Tú lo has dicho. Y, en el futuro, verán al Hijo del Hombre sentado en el lugar de poder, a la derecha de Dios, y viniendo en las nubes del cielo” (Mt.26:63-64) NTV. Así logran entonces matarlo y piensan que la historia llegaría a su fin (Mt.27:1). Pero ellos calcularon mal. El Rey es levantado de entre los muertos. La tumba no lo pudo contener. Aun así, lo seguían rechazando y preferían creer una mentira que abrazar la verdad (Mt.28:1-15).

No todo es oscuridad. Hay aquellos que lo recibieron y lo reciben, que creyeron y que hoy creen en Su nombre. A ellos el Maestro les da el derecho de ser hijos de Dios (Jn.1:12). Las primeras testigos de la resurrección del Maestro tienen un reencuentro con Él. La decepción, la frustración, la desesperación, las dudas, todo huye en ese momento. Ellas vieron al resucitado y corrieron hacia él, abrazaron sus pies y lo adoran (Mt.28:9). Igual lo hicieron en su momento los sabios del oriente (Mt.2:1-12) y los pastores en el campo (Lc.2:8-20). De la misma manera, lo hacen el cielo y las multitudes redimidas por la sangre del Cordero de Dios (Apoc.5:11-14 / Apoc.7:9-10).

Jesús soportó todo tipo de hostilidad. Esta no lo desvió de su plan. Tampoco lo llevó a renunciar a su visión. El amor por el mundo, por usted y por mí, fue el motor de su perseverancia (Jn.3:16 / Hebr.12:1-3). Sí, Él fue rechazado y despreciado, fue golpeado y azotado, fue oprimido y tratado con toda crueldad, condenado injustamente, herido a muerte, enterrado como criminal. Él podría haber renunciado. Sin embargo, lo que sufrió y soportó hace posible que muchos sean contados entre los justos porque Él cargó con los pecados de ellos (Is.53). “Debido al gozo que le esperaba, Jesús soportó la cruz, sin importarle la vergüenza que ésta representaba. Ahora está sentado en el lugar de honor, junto al trono de Dios” (Hebr.12:2) NTV. El camino lo llevó desde el pesebre a la cruz y de allí a la resurrección (Lc.2:10-12). Este camino desembocó en una explosión de júbilo: ‘Él ha resucitado’ (Lc.24:6,34) y porque Él ha resucitado la esperanza se completa (1Cor.15:23).

Hoy me uno a todos aquellos que le “rinden los honores de un soldado victorioso, porque se expuso a la muerte. Fue contado entre los rebeldes. Cargó con los pecados de muchos e intercedió por los transgresores” (Is.53:12) NTV.

Vengan, adoremos e inclinémonos delante del Señor. No endurezcamos nuestros corazones. Oh, si tan solo escucháramos hoy Su voz y nos rindiéramos ante el Gran Rey (Sal.95:6-11 / Mt.2:1-11). Y no nos desanimemos al enfrentar oposición y rechazo. Sigamos Su ejemplo de perseverancia y de firmeza en la fe (1Pe.1:6-12 / Hebr.12:1-3). Trabajemos con entusiasmo y pasión para el Señor, porque nada de lo que hacemos para el Señor es inútil (1Cor.15:58).

¿Amará la luz?

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y este es el juicio: que la Luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malas. Porque todo el que hace lo malo odia la Luz, y no viene a la Luz para que sus acciones no sean expuestas. Pero el que practica la verdad viene a la Luz, para que sus acciones sean manifestadas que han sido hechas en Dios” (Jn.3:16-21) NBLA.

Reflexión

[1] ¿Cuál es la lección más importante que ha aprendido al estudiar este mensaje?

 [2] ¿Cuál es el área en su vida que requiere ahora de trabajo, de cambios, de atención? Sea específico.

 [3] ¿Qué pasos específicos va a dar para aplicar las lecciones aprendidas durante este mensaje? ¿Cuándo lo hará?

 [4] Concluya sus reflexiones anotando una declaración de compromiso:

 [5] ¿Cómo puede orar la iglesia (el grupo) por usted considerando las lecciones que aprendió?

Mis apuntes

‘De tal manera…’ (Jn.3:16)

‘De tal manera…’ (Jn.3:16)

Ciertos versículos bíblicos, como Juan 3:16, son tan conocidos que, a veces, se recitan sin comprender su profundidad. Se convierten en frases vacías, clichés religiosos que pierden su impacto. La Biblia no es un libro de frases bonitas, sino una guía para vivir con propósito y significado. Acérquese a ella con un corazón abierto y dispuesto a aprender.

Batallando con la amargura (Rom.12:17-21)

Batallando con la amargura (Rom.12:17-21)

En nuestro andar con Dios las cosas no serán siempre fáciles. Sin embargo, si queremos ser gente que le sirve a Dios y al prójimo, si deseamos crecer en nuestra relación con Dios, no podemos olvidar cultivar un corazón sano y libre de amargura (Prov.4:23) y una relación íntima con Dios.

Enoc anduvo con Dios (Gn.5:24)

Enoc anduvo con Dios (Gn.5:24)

—Dígame con quién andas y yo te diré quién eres. “Y Enoc anduvo con Dios, y desapareció, porque Dios se lo llevó” (Gn.5:24) NBLA.

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