El bautismo en agua

“Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos»” (Mt.28:19-20) NTV

Después de haber dado el paso de fe aceptando a Cristo como Señor y Salvador, y haber encontrado el perdón de los pecados, uno de los primeros pasos importantes que todo nuevo creyente puede dar es el bautismo en agua. Con el bautismo en agua el creyente se identifica con la muerte y resurrección de Cristo como la base de su salvación. Con el bautismo en agua el creyente hace una confesión pública de que quiere seguir a Cristo y no seguir viviendo una vida entregada al pecado y la desobediencia – el creyente está declarando su muerte a los deseos pecaminosos y separación de Dios, y anuncia que se sumerge en los caudales de vida de Dios que lo llevan a vivir una vida que marca la diferencia (Rom.6 / 2Cor.5:14-16 / Gal.2:20 / Gal.3:27 / Col.2:12). Seguir leyendo “El bautismo en agua”

La tarea del liderazgo en la iglesia – EMBAJADORES

“Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; en nombre de Cristo os rogamos: ¡Reconciliaos con Dios! Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El” (2Cor.5:20-21) LBLA

Jesús el GRAN PASTOR tiene una pasión sin medida por aquellas ovejas que andan perdidas y sin pastor. De hecho, Su venida a esta tierra estaba totalmente enfocada en buscar y salvar al perdido (Lc.19:10). Y así como Jesús fue enviado por el Padre celestial, Él ahora nos envía a nosotros al mundo (Jn.20:21 / Mr.16:15). Dios no quiere que alguien se pierda, sino que todos lleguen al conocimiento de la verdad y sean salvos (1Tim.2:1-4). Como personas que han experimentado Su amor y Su poder, Él ahora nos envía a decirle a otros cuan grandes cosas Él ha hecho en nosotros (Mr.5:19 / Hch.1:8 / Mt.28:18-20 / Hch.22:15). Seguir leyendo “La tarea del liderazgo en la iglesia – EMBAJADORES”

Jesús – el Rescatista

‘Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha (1Pe.1:18-19) NTV

Jn.3:16 / Tit.2:14 / 1Pe.1:18-19 / 1Cor.6:20 / 1Cor.7:23

En estos días se oye frecuentemente de secuestros de personas. Ellas son privadas de su libertad y en muchas ocasiones son sometidas a dolorosos maltratos. También se oye de las negociaciones entre las partes involucradas y a veces se pagan grandes sumas de dinero para que la persona secuestrada recobre la tan apreciada libertad. Entonces se habla de un rescate. Seguir leyendo “Jesús – el Rescatista”

Gente sabia adora al Rey (Mt.2:1-12)

“Hemos venido a adorar al rey” (Mt.2:2)

La historia de los sabios de oriente que encontramos en Mateo 2 puede llevar a que tengamos muchas preguntas acerca de la estrella y su procedencia, del lugar exacto de dónde venían, si de verdad eran 3 sabios o más, cuáles son sus nombres, etc. Podemos perder mucho tiempo especulando sobre estas cosas y no llegar a ninguna conclusión que edifique. Pero al mirar con más cuidado esta historia nos damos cuenta que lo realmente importante es que estos sabios, no siendo judíos, vinieron de lejos con el propósito de adorar al Rey que había nacido. Seguir leyendo “Gente sabia adora al Rey (Mt.2:1-12)”

Entrenados, Empoderados, Enviados

“Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt.28:18-20) LBLA

El mandamiento de la Gran Comisión es para la iglesia como un cuerpo unido en Cristo, pero también es un llamado a cada discípulo personalmente. Este último mandamiento que Jesús le dio a sus discípulos es de gran envergadura, es un desafío y parece una tarea imposible. Si queremos cumplir esta tarea encomendada no podemos estar distraídos. Y si consideramos que sus discípulos fueron personas comunes y corrientes (Hch.4:13), entonces nos sorprende aun más que Jesús los envíe a alcanzar el mundo entero (Mt.28:18-20 / Hch.1:8). Seguir leyendo “Entrenados, Empoderados, Enviados”