[4] Viviendo en la Plenitud del Espíritu – ministrando el bautismo con el Espíritu Santo

“Cuando los apóstoles de Jerusalén oyeron que la gente de Samaria había aceptado el mensaje de Dios, enviaron a Pedro y a Juan allá. En cuanto ellos llegaron, oraron por los nuevos creyentes para que recibieran el Espíritu Santo. El Espíritu Santo todavía no había venido sobre ninguno de ellos porque sólo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces Pedro y Juan impusieron sus manos sobre esos creyentes, y recibieron el Espíritu Santo” (Hch.8:14-17) NTV

Consideraciones al ministrar el bautismo con el Espíritu Santo: 

La iglesia primitiva creía que el Bautismo con el Espíritu Santo era para todo creyente y además aseguraba que toda persona que se acercaba a Dios y creía en el nombre de Jesús recibiera el Espíritu Santo al inicio de su vida con Cristo (Hch.8:14-17 / Hch.9:17 / Hch.19:1-6 / Joel 2:28-32 / Hch.2:38-39 / Gal.3:13-14). Es por todo lo dicho acá que la iglesia debe hoy día predicar sobre el bautismo con el Espíritu Santo, debe guiar a las personas a que lo reciban y debe entrenar a todo creyente para que sea capaz de ministrar esta experiencia a otros creyentes. Seguir leyendo “[4] Viviendo en la Plenitud del Espíritu – ministrando el bautismo con el Espíritu Santo”

[3] Viviendo en la Plenitud del Espíritu Santo – la práctica diaria

“Pero la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas! Los que pertenecen a Cristo Jesús han clavado en la cruz las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa y los han crucificado allí. Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida” (Gal.5:22-25) NTV

Priemramente es importante recordar que en la Biblia encontramos diferentes expresiones que hablan de la bendición pentecostal y su significado para el creyente. Estas expresiones describen además la experiencia con el Espíritu Santo en sus diferentes niveles: Seguir leyendo “[3] Viviendo en la Plenitud del Espíritu Santo – la práctica diaria”

[2] Viviendo la Plenitud del Espíritu – Lecciones en el libro de los Hechos

“De repente, se oyó un ruido desde el cielo parecido al estruendo de un viento fuerte e impetuoso que llenó la casa donde estaban sentados. Luego, algo parecido a unas llamas o lenguas de fuego aparecieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Y todos los presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad” (Hch.2:2-4) NTV

El día de Pentecostés (Hch.2:1s):

Todos los discípulos estaban reunidos en un lugar, estaban orando y esperando – ellos siguieron de esa manera las instrucciones de Jesús que les dijo que esperaran. Notamos aquí que cuando había llegado el día anunciado la experiencia del derramamiento del Espíritu Santo es acompañada de un ruido y de unas lenguas como de fuego. Además notamos que como resultado de esta experiencia, todos hablan en otras lenguas (Mr.16:17). La experiencia llega así con signos conmovedores y señales asombrosas. Seguir leyendo “[2] Viviendo la Plenitud del Espíritu – Lecciones en el libro de los Hechos”

[1] Viviendo en la Plenitud del Espíritu Santo – el ejemplo de Jesús

“El Espíritu del SEÑOR está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del SEÑOR” (Lc.4:18-19) NTV

Cuando observamos la vida y el ministerio de Jesús en los Evangelios, nos damos cuenta que sin el poder del Espíritu Santo Jesús no hacía nada. Por medio del poder del Espíritu Santo es que pudo vivir en su humanidad una vida victoriosa, y anunciaba las Buenas Nuevas, sanaba a los enfermos, los milagros ocurrían y el Reino de Dios se manifestaba (Lc.4:1,14,18). Seguir leyendo “[1] Viviendo en la Plenitud del Espíritu Santo – el ejemplo de Jesús”

Fundamentos que no se pueden cambiar

“Conforme a la gracia de Dios que me fue dada, yo, como sabio arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica sobre él. Pero cada uno tenga cuidado cómo edifica encima. Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, el cual es Jesucristo” 1Cor.3:10-11) LBLA

Prov.10:25 / Mt.7:25 / Ef.2:20 / 1Tim.6:19

Mientras que la visión, los métodos, los estilos, etc. particulares de una persona o de una iglesia pueden variar, hay verdades fundamentales en la vida cristiana y en la iglesia que no pueden cambiar. Si estos fundamentos cambian, entonces la iglesia pierde su rumbo. Acá algunas verdades fundamentales que no pueden cambiar: Seguir leyendo “Fundamentos que no se pueden cambiar”

SOBRIOS – ALERTAS – CON LAS PILAS PUESTAS

“Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar. Pero resistidle firmes en la fe, sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” (1Pe.5:8-9) LBLA

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El ejemplo – el poder de influencia

“¡Les he puesto el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes! (Jn.13:15) NTV

“No se dejen engañar por los que dicen semejantes cosas, porque «las malas compañías corrompen el buen carácter»” (1Cor.15:33) NTV

Una marca de un líder espiritual debe ser la madurez espiritual. La madurez espiritual a la vez tiene que ver con llegar a ser más como Jesús. La persona que ha crecido espiritualmente y que está reflejando a Jesús en su vida es un modelo y es una persona que naturalmente va a influir en otros (1Tes.1:5-10). Seguir leyendo “El ejemplo – el poder de influencia”

Encargos solemnes de Pablo a Timoteo (2Tim.4:1-5)

ENCARGOS SOLEMNES a Timoteo de parte del apóstol que estaba a punto de partir para estar en la eternidad con su Salvador y Señor:

“Te encargo solemnemente, en la presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, por su manifestación y por su reino: Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción. Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos. Pero tú, sé sobrio en todas las cosas, sufre penalidades, haz el trabajo de un evangelista, cumple tu ministerio (2Tim.4:1-5) LBLA

[1] PREDICA LA PALABRA – sana doctrina, verdad, lo que el Señor dice, nada de predicar mitos ni fascinaciones (Hch.20:18-21 / Col.1:28 / Rom.10:15 / Lc.9:60);
[2] MANTENGA UNA MENTE CLARA (esté alerta moralmente, sé sobrio, este libre de productos o cosas embriagantes / no se deje enredar con enseñanzas malas o por una vida desordenada) (1Tes.5:6 / Hch.20:30-31 / Jer.6:17);
[3] ESTE DISPUESTO A SUFRIR por la causa del Evangelio – hay un precio que pagar, no todo será fácil (2Tim.1:8 / 2Tim.2:3.10 / 2Tim.3:10-12);
[4] CUMPLA CON SU MINISTERIO – no pierda la perspectiva sana de la vida y del ministerio; viva enfocado en el llamado, nada de pereza, cumpla completamente el llamado dado por Dios (Ef.4:11 / 1Tim.4:12 / Col.4:17 / Rom.15:19).

MI ORACIÓN:

Padre Eterno, mi consejero y mi guía, te DOY GRACIAS por la Palabra de Verdad – Tu Palabra, la que me guía por caminos de vida (Sal.119:105), la que me da buena percepción y trae alegría (Sal.19:8), la que es una lámpara que brilla en lugar oscuro (1Pe.1:19), la que me enseña lo que es verdad y me hace ver lo que está mal, la que me corrige cuando estoy equivocado y la que me enseña a hacer lo correcto; ella me capacita para toda buena obra (2Tim.3:16-17).

Padre en el cielo, TE PIDO que en este tiempo de tanta oscuridad moral, de enredos doctrinales y de valores distorsionados, tanto en el mundo como en la iglesia, yo pueda mantener siempre un espíritu enseñable y abierto a la Palabra de Dios; que conserve una mente clara (sobria); que no me deje llevar por vientos de doctrinas humanas o demoníacas (1Tim.4:1-3 /Ef.4:14), que no sea llevado por fascinaciones (engaños por arte de magia – Gal.3:1 / Gal.5:7-8 / Mt.24:24 / Hch.8:9-11 / 2Cor.11:3.13-15); que más bien tenga discernimiento espiritual por escuchar con un corazón sincero la Verdad Divina y por ser sensible a las advertencias del Espíritu Santo (Hebr.4:12 / 1Jn.4:1 / 1Tes.5:21 / Apoc.2:2).

ORO y PIDO por un espíritu de valor para ser un predicador que con denuedo enseña Tu Palabra con claridad (1Tes.2:2 / Hch.4:31 / Ef.6:19-20), que lo haga con verdad y amor, y que la predicación vaya acompañada del poder del Espíritu Santo (1Cor.2:4 / 1Tes.1:5 / 1Cor.4:20 / 2Cor.3:6 / Hch.14:3). Deseo cumplir mi ministerio de tal manera que Tú el Señor de señores y el Rey de reyes reciba toda la gloria. Deseo que los que escuchan Tú Palabra se acerquen a Tí y Te adoren (Col.1:28-29).

GRACIAS Señor por hacerme saber y enseñar el camino que debo andar. Tus verdades, principios, valores son para vida. Tu eres mi buen maestro y quien está sinceramente interesado en mi bienestar. Siempre estás presto a guiarme por las sendas que llevan a la vida, a la paz, al verdadero gozo, al cumplimiento del propósito eterno para mi vida.

¿Es posible leer la Biblia y no beneficiarse de la misma?

¿Es posible leer la Biblia y no beneficiarse de la misma? ¿Es posible conocer todas las técnicas para estudiar la Biblia y a la final no entender de verdad? ¿Puedo ser un experto y ser conocido como maestro de la Biblia y a la final no haberla leído de verdad y por eso no llegar a aplicarla como debe ser?

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El camino hacia la verdadera libertad – arrepentimiento

“En la antigüedad Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él”
(Hch.17:30) NTV

El arrepentimiento es la primer condición para entrar en el Reino de Dios.
El primer paso para llegar a ser un cristiano verdadero y un discípulo de Cristo es el arrepentimiento (Mt.3:2 / Mt.4:17 / Lc.13:5 / Mt.6:12 / Hch.2:38). Seguir leyendo “El camino hacia la verdadera libertad – arrepentimiento”