Jesús – el Rescatista

‘Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha (1Pe.1:18-19) NTV

Jn.3:16 / Tit.2:14 / 1Pe.1:18-19 / 1Cor.6:20 / 1Cor.7:23

En estos días se oye frecuentemente de secuestros de personas. Ellas son privadas de su libertad y en muchas ocasiones son sometidas a dolorosos maltratos. También se oye de las negociaciones entre las partes involucradas y a veces se pagan grandes sumas de dinero para que la persona secuestrada recobre la tan apreciada libertad. Entonces se habla de un rescate. Seguir leyendo “Jesús – el Rescatista”

Gente sabia adora al Rey (Mt.2:1-12)

“Hemos venido a adorar al rey” (Mt.2:2)

La historia de los sabios de oriente que encontramos en Mateo 2 puede llevar a que tengamos muchas preguntas acerca de la estrella y su procedencia, del lugar exacto de dónde venían, si de verdad eran 3 sabios o más, cuáles son sus nombres, etc. Podemos perder mucho tiempo especulando sobre estas cosas y no llegar a ninguna conclusión que edifique. Pero al mirar con más cuidado esta historia nos damos cuenta que lo realmente importante es que estos sabios, no siendo judíos, vinieron de lejos con el propósito de adorar al Rey que había nacido. Seguir leyendo “Gente sabia adora al Rey (Mt.2:1-12)”

Recordar, Contar, Alabar

“Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y bendiga todo mi ser Su santo nombre. Bendice, alma mía, al SEÑOR, Y no olvides ninguno de Sus beneficios” (Sal.103:1-2) NBLH  “Daré gracias al SEÑOR con todo mi corazón; Todas Tus maravillas contaré. En Ti me alegraré y me regocijaré; Cantaré alabanzas a Tu nombre, oh Altísimo” (Sal.9:1-2) NBLH

Como seguidores de Jesucristo tenemos el gran privilegio de experimentar a lo largo de nuestro caminar de la mano de Dios un sinnúmero de bendiciones. Sin embargo, es verdad que a pesar de todo lo bueno vivido somos personas que fácilmente olvidamos las cosas buenas y lo que Dios ha hecho – y nos tornamos en gente ingrata y frustrada. Definitivamente requerimos del llamado a recordar lo que Dios ha hecho en, para y con nosotros. Tenemos que parar y hacer una lista de las bendiciones recibidas. Ahora, no se trata de recordar solamente los hechos y las bendiciones. Se trata de recordar a aquel quien es la fuente de vida. En medio de cualquier bendición el centro debe seguir siendo el dador de la vida y de las bendiciones. Y a Él debe dirigirse toda gratitud, alabanza y adoración. Seguir leyendo “Recordar, Contar, Alabar”

Multitudes, Compasión, Misión

“Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a El. Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:” (Mt.5:1-2) LBLA

En medio de toda su carrera sobre la tierra Jesús veía las multitudes y no era indiferente frente a ellas. El las veía como ovejas sin pastor, personas necesitadas, gente sin dirección (Mt.9:36). Tanto en Mt.5:1-2 como en Mt.9:36 el vió las multitudes y fue movido a compasión, y además sabía que él solo, en su humanidad, nunca iba a poder alcanzar a todas las personas. El entendió la necesidad de apartarse para estar a solas con sus discípulos (Mt.5:1-2) y de prepararlos para hacer de ellos pescadores de hombres (Mt.4:19), discípulos que van a servir a las multitudes. Seguir leyendo “Multitudes, Compasión, Misión”

Entrenados, Empoderados, Enviados

“Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt.28:18-20) LBLA

El mandamiento de la Gran Comisión es para la iglesia como un cuerpo unido en Cristo, pero también es un llamado a cada discípulo personalmente. Este último mandamiento que Jesús le dio a sus discípulos es de gran envergadura, es un desafío y parece una tarea imposible. Si queremos cumplir esta tarea encomendada no podemos estar distraídos. Y si consideramos que sus discípulos fueron personas comunes y corrientes (Hch.4:13), entonces nos sorprende aun más que Jesús los envíe a alcanzar el mundo entero (Mt.28:18-20 / Hch.1:8). Seguir leyendo “Entrenados, Empoderados, Enviados”

Predicación, Conversión, Discípulo

Una vez que los discípulos recibieron el poder del Espíritu Santo salieron a predicar y a anunciar las Buenas Noticias, y por donde iban hacían a otros seguidores del Maestro. El mandato de Cristo se resume en: debían salir y predicar el Evangelio y en hacer discípulos de Cristo en todas las naciones (Hch.1:8 / Mr.16:15-16), y hacer esto hasta el fin de los tiempos (Mt.24:14). El proclamar el Evangelio debe llevar finalmente mucho más allá que solo hacer convertidos, debe llevar a producir discípulos de Cristo – esto significa creyentes que reciben a Jesucristo como su Salvador y que obedecen/ponen en práctica todos los mandamientos que Jesús dio (Mt.28:18-20 / Mt.7:24-29).

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Correr para ganar (Hebr.12:1-3)

Todo deportista compite porque tiene en mente llegar a la meta y si es posible, ganar la medalla. En el fútbol de nada sirve un buen juego si al final no hay goles que se meten en el arco contrario. De un barco que sale a la mar se espera que no solamente salga bien del puerto de partida, sino que también llegue bien al puerto de destino. Seguir leyendo “Correr para ganar (Hebr.12:1-3)”

José – marcó la diferencia

José es uno de esos mentores/líderes/ejemplos de los cuáles la Biblia relata extensamente su historia y quien nos enseña muchas valiosas lecciones para una vida que quiere marcar la diferencia, que quiere prosperar, ser fructífera y que quiere llegar bien al final (Gn.37 a Gn.50). Seguir leyendo “José – marcó la diferencia”

Transformación Espiritual

‘Y el que me ve, ve al que me ha enviado’ (Jn.12:45). / ‘Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros’ (Gal.4:19)

(Jn.14:9-10 / Hebr.1:3 / Jn.8:12 / Jn.9:5 / Mt.5:14-16)

De todo creyente en Cristo se espera que cambie más y más a la imagen de Jesús, su carácter debe cambiar. La pregunta que se nos presenta es ¿cuánto de la imagen nuestra ya revela la imagen que Dios quiere que revelemos? (Gal.4:19 / Filp.2:15). Seguir leyendo “Transformación Espiritual”