Jesús, el bautizador con el Espíritu Santo

“Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes. Y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta los lugares más lejanos de la tierra” (Hch.1:8) NTV

Cuando observamos la vida y el ministerio de Jesús en los Evangelios, nos damos cuenta que sin el poder del Espíritu Santo Jesús no hacía nada. Por medio del poder del Espíritu Santo es que anunciaba las Buenas Nuevas y sanaba a los enfermos, los milagros ocurrían y el Reino de Dios se manifestaba (Lc.4:18). La unción significa, por un lado, que Dios lo apartó para semejante ministerio, pero también nos dice que Dios lo empoderó para llevar a cabo el ministerio a la manera de Dios Padre (Lc.4:38 / Lc.11:20 / Mt.12:28). Seguir leyendo “Jesús, el bautizador con el Espíritu Santo”

El bautismo en agua

“Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos»” (Mt.28:19-20) NTV

Después de haber dado el paso de fe aceptando a Cristo como Señor y Salvador, y haber encontrado el perdón de los pecados, uno de los primeros pasos importantes que todo nuevo creyente puede dar es el bautismo en agua. Con el bautismo en agua el creyente se identifica con la muerte y resurrección de Cristo como la base de su salvación. Con el bautismo en agua el creyente hace una confesión pública de que quiere seguir a Cristo y no seguir viviendo una vida entregada al pecado y la desobediencia – el creyente está declarando su muerte a los deseos pecaminosos y separación de Dios, y anuncia que se sumerge en los caudales de vida de Dios que lo llevan a vivir una vida que marca la diferencia (Rom.6 / 2Cor.5:14-16 / Gal.2:20 / Gal.3:27 / Col.2:12). Seguir leyendo “El bautismo en agua”