Jesús – el Rescatista

‘Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y el rescate que él pagó no consistió simplemente en oro o plata sino que fue la preciosa sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha (1Pe.1:18-19) NTV

Jn.3:16 / Tit.2:14 / 1Pe.1:18-19 / 1Cor.6:20 / 1Cor.7:23

En estos días se oye frecuentemente de secuestros de personas. Ellas son privadas de su libertad y en muchas ocasiones son sometidas a dolorosos maltratos. También se oye de las negociaciones entre las partes involucradas y a veces se pagan grandes sumas de dinero para que la persona secuestrada recobre la tan apreciada libertad. Entonces se habla de un rescate. Seguir leyendo “Jesús – el Rescatista”

Multitudes, Compasión, Misión

“Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a El. Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:” (Mt.5:1-2) LBLA

En medio de toda su carrera sobre la tierra Jesús veía las multitudes y no era indiferente frente a ellas. El las veía como ovejas sin pastor, personas necesitadas, gente sin dirección (Mt.9:36). Tanto en Mt.5:1-2 como en Mt.9:36 el vió las multitudes y fue movido a compasión, y además sabía que él solo, en su humanidad, nunca iba a poder alcanzar a todas las personas. El entendió la necesidad de apartarse para estar a solas con sus discípulos (Mt.5:1-2) y de prepararlos para hacer de ellos pescadores de hombres (Mt.4:19), discípulos que van a servir a las multitudes. Seguir leyendo “Multitudes, Compasión, Misión”

Entrenados, Empoderados, Enviados

“Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mt.28:18-20) LBLA

El mandamiento de la Gran Comisión es para la iglesia como un cuerpo unido en Cristo, pero también es un llamado a cada discípulo personalmente. Este último mandamiento que Jesús le dio a sus discípulos es de gran envergadura, es un desafío y parece una tarea imposible. Si queremos cumplir esta tarea encomendada no podemos estar distraídos. Y si consideramos que sus discípulos fueron personas comunes y corrientes (Hch.4:13), entonces nos sorprende aun más que Jesús los envíe a alcanzar el mundo entero (Mt.28:18-20 / Hch.1:8). Seguir leyendo “Entrenados, Empoderados, Enviados”

Predicación, Conversión, Discípulo

Una vez que los discípulos recibieron el poder del Espíritu Santo salieron a predicar y a anunciar las Buenas Noticias, y por donde iban hacían a otros seguidores del Maestro. El mandato de Cristo se resume en: debían salir y predicar el Evangelio y en hacer discípulos de Cristo en todas las naciones (Hch.1:8 / Mr.16:15-16), y hacer esto hasta el fin de los tiempos (Mt.24:14). El proclamar el Evangelio debe llevar finalmente mucho más allá que solo hacer convertidos, debe llevar a producir discípulos de Cristo – esto significa creyentes que reciben a Jesucristo como su Salvador y que obedecen/ponen en práctica todos los mandamientos que Jesús dio (Mt.28:18-20 / Mt.7:24-29).

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Correr para ganar (Hebr.12:1-3)

Todo deportista compite porque tiene en mente llegar a la meta y si es posible, ganar la medalla. En el fútbol de nada sirve un buen juego si al final no hay goles que se meten en el arco contrario. De un barco que sale a la mar se espera que no solamente salga bien del puerto de partida, sino que también llegue bien al puerto de destino. Seguir leyendo “Correr para ganar (Hebr.12:1-3)”

José – marcó la diferencia

José es uno de esos mentores/líderes/ejemplos de los cuáles la Biblia relata extensamente su historia y quien nos enseña muchas valiosas lecciones para una vida que quiere marcar la diferencia, que quiere prosperar, ser fructífera y que quiere llegar bien al final (Gn.37 a Gn.50). Seguir leyendo “José – marcó la diferencia”