La importancia de la teología bíblica

“Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El” (1Jn.2:3-5) LBLA

El estudio de teología y de doctrina bíblica es considerado por algunos como no tan importante, o algo aburrido, algo de poca trascendencia y bastante complicado. De hecho, hay algunos que dicen que no es importante enseñar acerca de Dios, que lo más importante es experimentarlo.

La Biblia piensa muy diferente al respecto. Conocer a Dios es la vida: “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado” (Jn.17:3) NVI.

Alguien dijo: No podemos amar a alguien si no lo conocemos. Y es verdad: ¿Cómo podemos amar a Dios si no lo conocemos?

Para aquellos que quieren experimentar la vida eterna y todo lo que se desprende de ella, el conocimiento bíblico de Dios (Su carácter, Sus principios y Sus Verdades de Vida) es un asunto indispensable (vea además: 1Jn.5:20 / Sal.9:10 / Oseas 6:3 / 2Cor.4:6 / 2Tes.1:8 / 1Jn.4:6).

La teología es el estudio sobre Dios. Es el esfuerzo por hacer declaraciones acerca de Dios que sean acordes con la verdad, coherentes y basadas en la auto-revelación de Dios.

La doctrina sana/bíblica equipa y prepara a la gente para vivir una vida de acuerdo a la voluntad de Dios – cumplir Sus propósitos y glorificarlo a Él (Rom.1:28 / Col.2:2 / 2Tim.2:25 / Tit.1:1 / 2Pe.1:3 / 2Pe.3:18 / 1Jn.2:3-4).

Conocer a Dios y la sana doctrina bíblica es el primer paso para vivir una vida que le agrada a Él (1Cor.15:34 / Hebr.5:12 a Hebr.6:3 / 1Cor.3:1-3 / Rom.1:28 / Col.1:10 / 1Jn.5:20).

Para poder ofrecer culto racional/inteligente a Dios es importante entender las verdades espirituales y el carácter de Dios. La mente debe ser renovada y así entendemos cuál es la voluntad de Dios para agradarle a Él (Rom.12:1-2).

El apóstol Pablo oraba por los creyentes para que crecieran en conocimiento de Dios y de la Verdad – obviamente estimaba el conocimiento correcto de Dios como algo importante, indispensable y urgente (Ef.1:17-23 / Ef.3:18-19 / vea también: Prov.2:5 / Jer.9:24 / Jn.17:26).

  • Nuestra relación con Dios depende totalmente del entendimiento correcto de Dios. El verdadero conocimiento de Dios es entender todo desde la perspectiva de Dios. Teología bíblica es crecer en el entendimiento de los pensamientos de Dios y conocer lo que a Él le agrada y lo que no le agrada (Jer.9:23-24 / Jn.17:3). La salvación depende de lo que oímos y de lo que creemos acerca de Dios (Jn.5:24).
  • Amar a Dios de la manera como Él quiere que lo amemos y no cómo nosotros nos lo imaginamos depende totalmente del conocimiento que tenemos de Él y de la doctrina (1Jn.2:3-4 / 1Tim.1:5 / 1Jn.4:7-14). Amar a Dios puede significar algo diferente para una persona que tiene un conocimiento limitado o incorrecto sobre Dios. Hay una conexión directa entre lo que creo y mi comportamiento y entre el conocimiento y el amar. Esta verdad demanda de todos aquellos que quieren agradar a Dios un estudio profundo de la doctrina sana y bíblica sobre Dios.
  • La doctrina sana y bíblica me ayuda a discernir entre lo bueno y lo malo (Hebr.5:12 a Hebr.6:3 / 1Cor.3:1-3). Es por eso que debemos avanzar en nuestra madurez espiritual poniendo atención concentrada a las enseñanzas bíblicas sanas, conocer a Dios y Sus caminos (1Pe.2:2 / Ef.4:15 / 2Pe.3:18).
  • La Palabra de Dios es la que nos lleva a ser personas aptas para toda buena obra (2Tim.3:16-17).
  • La verdad nos hará libres (Jn.8:31-32). La sana doctrina es la que nos lleva a una vida que marca la diferencia, libre de condenación, libre de ideas erradas en cuanto a la vida y el futuro eterno (1Jn.2:3-4).
  • Todo pensamiento debe ser sometido a la verdad de la Palabra de Dios (2Cor.10:5-6). Esta guerra es la guerra espiritual que muchos han descuidado. Es la guerra contra ideas y filosofías que no tienen nada que ver con la verdad de Dios, pero que cautivan nuestra atención y nos manipulan en nuestra toma de decisiones y en el estilo de vida que llevamos. Son las ideas contrarias al conocimiento de Dios (teología).
  • La doctrina falsa nos lleva a una vida desordenada (2Tim.2:16 / 2Pe.2:1-3 / Rom.1:28).
CONCLUSIÓN:

Desde el Edén vemos que la lucha ha sido una lucha por la verdad. El diablo atacó a Eva sembrando en ella mentiras sobre Dios y la vida, y fue así como los primeros hombres tomaron decisiones desastrosas para ellos mismos y para toda la humanidad (2Cor.2:11 / Gn.3).

El líder/pastor cristiano debe cuidar su vida y lo que enseña. El apóstol Pablo le hace el llamado a Timoteo a cuidar diligentemente su propia vida y lo que enseña – las consecuencias son de gran impacto; tenemos una responsabilidad seria (1Tim.4:16).

Timoteo debe ser además alguien quien maneja bien la Palabra de Dios porque la ha estudiado debidamente y sabe cómo transmitir la verdad de Dios correctamente (2Tim.2:14-26). Solamente así vamos a ser ministros aprobados por Dios y seremos agentes/facilitadores de cambio al estilo de Jesús.

“Por tanto, os doy testimonio en este día de que soy inocente de la sangre de todos, pues no rehuí declarar a vosotros todo el propósito de Dios” (Hch.20:26-27) NTV (Lea Hch.20:26-32).

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