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El hombre - discípulo de Cristo

Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos” (Mt.28:18-20) (Nueva Traducción Viviente)

Hch.1:8 / Hch.2:42 / Hch.13:46-47 / Hch.28:28 / 1Tes.4:1-2

1. ¿Qué es un Discípulo de Cristo?

Un discípulo es un seguidor (Mr.2:14; Mr.6:1). Dígame con quién andas y yo te diré quién eres. Es importante determinar a quién vamos a seguir (2Tim.2:2 / 2Tim.1:13 / 2Tim.3:10-14)

Un discípulo es un aprendiz (Mt.11:29; Lc.6:40). Sabe que el discipulador tiene algo que le puede ayudar para superarse y ser un mejor seguidor de Cristo.

Un discípulo de Cristo es un creyente que está decidido a seguir a Cristo, además tiene el deseo de aprender de Jesús y vivir según SU ejemplo. Un discípulo de Cristo también aprende de aquellos que siguen fielmente a Cristo (Ef.5:1 / 2Tim.1:13 / Filp.4:9).

El “discipulado” es el proceso a través del cual un discípulo:

  • es enseñado para que conozca la sana doctrina, para que sea una persona que vive una vida que marca la diferencia y para que sea más como Jesús (Mt.5 a 7) Tiene disposición a dejarse enseñar.
  • cambia su carácter a la imagen de Jesús (2Cor.3:18). Tiene la disposición a cambiar su estilo de vida, su corazón, sus hábitos, etc. (Jn.13).
  • crece en habilidades y capacidades (Ef.4:11-16 / Mt.10). Aprende a servir con sus habilidades, dones, capacidades y talentos (manos a la obra) (2Tim.3:16-17 / Hebr.10:24 / Ef.2:10)

¿Cómo puede influir una mala asociación la vida de un cristiano? (1Cor.15:33 /                       Sal.1:1-3 / Prov.1)

Anote algunos nombres de personas que influyeron en su desarrollo como persona y              describa la manera cómo fue que ellos marcaron su vida.

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2. Ejemplos de relaciones de discipulado

En la Biblia encontramos diferentes relaciones de discipulado. Hombres invirtieron su vida en otras vidas. Hombres aprendieron de otros hombres y así superaron deficiencias y debilidades. Aprendieron a ser hombres de impacto.

· Moisés y Josué (Nm.11:28).

· Elías y Eliseo (1Re.19:21)

· David y sus hombres valientes (1Sam.22:2 / 1Cron.11:10)

· Jesús y Sus doce dsicípulos

· Pablo y Silas, Timoteo, Tito, etc. (2Tim.2:2)

¿Cuáles pueden ser los beneficios y los riesgos de una relación de discipulado como se mencionan en este punto?

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3. La importancia del discipulado

Durante el ministerio aquí en la tierra Jesús estimó de suma importancia el entrenamiento de discípulos. Ese entrenamiento o discipulado tiene sus bases en la visión de Dios. La visión de Dios la encontramos en citas como Apoc.5:8-11 y Mt.28:18-20, donde vemos que Dios quiere gente de todas las razas y naciones adorándole en el cielo porque han sido comprados por la sangre del Cordero (Sal.117 / Sal.67 / 1Tim.2:1-4).

El ministerio de Jesús en la tierra se puede dividir en dos elementos centrales.

· Por un lado El vino a dar Su vida en rescate por muchos (Jn.3:16 / Lc.9:56 / Jn.20:28). Para rescatar Jesús muere en la cruz. El precio del rescate no es dinero ni riquezas, es la sangre de Jesús (1Pe.1:18-21).

· Sabiendo Jesús que Su tiempo en la tierra era limitado y que el movimiento que El había comenzado en la tierra debía seguir por todo el mundo para que la visión se hiciera un realidad, El entrenó a doce hombres (Mt.4:19 / Mr.3:13-15). Jesús los llama para que estén con Él y para hacer de ellos pescadores de hombres. Al estar con El, ellos crecen en conocimiento de Dios y de la Voluntad de Dios, su carácter es tratado y además son capacitados para el ministerio (Mt.5 a 7 / Mt.10).

Además de Su ministerio público (predicar, enseñar, sanar, etc.), Jesús se concentró en el entrenamiento de discípulos. Durante Sus aproximadamente 3 años de ministerio, entre Su bautismo y Su ascensión al cielo, Jesús hizo del entrenamiento de los 12 discípulos una prioridad.

¿Cómo describe usted la relación de Jesús con Sus discípulos? ¿Qué impacto tuvo Jesús en aquellos que Él había llamado a estar con Él?  ¿Cómo los impacto?

Jesús encomendó además a las siguientes generaciones que se preocuparan por el entrenamiento de discípulos (Mt.28:19).

· Jesús no dio este mandamiento como si fuera una propuesta o una opción, sino como una obligación (compromiso).

· Jesús no solamente quería ver gente salva, sino que los que eran salvos llegaran a ser discípulos (El tiene la intención de que el fruto permanezca – Jn.15:16).

· El apóstol Pablo da una similar encomienda a Timoteo. Timoteo debe invertir su vida en la vida de otros hombres fieles capaces de enseñar a otros (2Tim.2:2).

Todo cristiano maduro y experimentado en los asuntos del Reino de Dios tiene la responsabilidad de invertir su vida en la generación que le sigue. ¿Qué cosas debe tener en cuenta el ‘discipulador’ al entrar en una relación de discipulado? (2Tim.2:2 / 1Tim.3:1-7)

El discipulado es el mejor método para alcanzar este mundo con el Evangelio.

· A través del discipulado podemos ayudar a otros hombres a madurar espiritualmente. Cualquiera que sea la vocación de un hombre, su primer meta para la vida debe ser la de Col.1:28: “…a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre” (Gal.4:19 / Col.4:12).

· Cuando un hombre cambia a la imagen de Jesús, éste verá como nacen oportunidades a raíz de ese nuevo carácter para compartir lo que Dios ha hecho en su vida (2Cor.3:2-3). Somos responsables de profundizar el mensaje de vida. Dios es responsable por la extensión de nuestro ministerio.

· La Iglesia Primitiva tuvo gran impacto en su tiempo a raíz de que practicaron efectivamente el entrenamiento de discípulos (Hch.2:42-47).

· Para el crecimiento del Reino de Dios la calidad es más importante que la cantidad: Un grupo pequeño de discípulos entregados y comprometidos con Dios y que han sido enseñados a vivir el carácter de Jesús van a hacer más para Jesús que un gran grupo de cristianos a quienes les falta madurez espiritual.

· “El hacer discípulos” es la estrategia de Dios para alcanzar este mundo para Cristo (Mt.9:36-38 / Filp.2:19-21 / 1Tes.5:12-13).

Si usted es un creyente maduro y experimentado en su iglesia: ¿Cómo puede usted aplicar este principio bíblico en su vida?

Si usted es un nuevo creyente: ¿Cómo puede beneficiarle en el crecimiento espiritual el tener una relación sana de discipulado o mentoría?

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4. Dos propósitos básicos del discipulado.

El primer propósito: Llevar cristianos a la madurez espiritual.

Madurez espiritual no es un producto natural que viene con la edad, el conocimiento y la experiencia. Es más bien el resultado de un proceso continuo de crecimiento espiritual basado en la obediencia a los mandamientos de Dios. (El proceso es de gloria en gloria y se compara con la metamorfosis. Vea 2Cor.3:18 – metamorphoo = metamorfosis).

¿Cuáles son algunas características de la madurez espiritual?

· El conocimiento sólido de las Verdades Bíblicas es fundamental (1Tim.3:14-15 / 1Tim.4:1-6 / 1Tim.4:16 / 2Tim.3:10-17 / 2Tim.4:1-5). El discípulo maduro tener convicciones bíblicas y las vive no importando el costo. Pero no es solamente conocer las verdades de la Biblia, sino más bien saber implementar los principios de Dios a la vida diaria (Stg.1:21-25). El discípulo maduro n es llevado por doquier por cualquier viento de doctrina, ya que es conocedor de la Verdad (Ef.4:11-16).

· Obedece los impulsos del Espíritu Santo (Gal.5:16-26). Ananías, quien le ministro a Saulo en sus primeros días como creyente, nos da un gran ejemplo de un discípulo maduro, sensible y obediente a la voz del Espíritu Santo (Hch.9:10-18)

· Responde en cualquier situación con actitudes semejantes a Cristo (Hch.7:54-59 / Hch.16:17).

· El discípulo maduro goza de una comunión íntima con Jesús (compare Gal.2:20).

· Tiene una disposición humilde para servir a otros (Jn.13). Son vidas con propósito (Ef.2:10). Se observan frutos en el ministerio y servicio a Dios y a la iglesia. Son agentes de cambio (Ef.4:9-16).

· Lea también las siguientes citas: Ef.4:12-16 / Gal.5:22 / 1Tes.3:12 / Rom.12:2 / 1Cor.3:1-3 / Hebr.5:11-14

¿Por qué debemos tener como meta el crecimiento espiritual?

· La Biblia espera de un creyente en Jesús que madure espiritualmente (Hebr.5:12-6:1 / Col.1:28 / Ef.4:14-15 / Lc.6:40).

· Sin madurez espiritual no puede haber liderazgo y sin liderazgo la iglesia no puede crecer, entonces el mandamiento de misiones tampoco se cumple.

· Solo creyentes espiritualmente maduros van a impactar a este mundo para Dios (Hch.9:31).

· Es el creyente maduro quien con su estilo de vida renovado puede ser en este mundo un ejemplo vivo del carácter de Cristo (Filp.2:1-18).

¿Cuáles son las disciplinas cristianas que llevan a un crecimiento espiritual sostenido?(1Pe.2:1-2 / 2Tim.2:20-22 / 2Tim.3:14-16 / Hebr.5:11 a Hebr.6:3 / 2Pe.1:3-11 / Hch.2:42 / Ef.3:14-21 / Filp.1:9-11 / Col.3:16-17 / Hebr.10:25)

El segundo propósito: Llevar los cristianos a que se multipliquen.

Jesús, el gran Maestro en el discipulado, llamó a los doce con el claro propósito que se reprodujeran espiritualmente (Mt.4:19 / Mr.3:14). Jesús entrenó a los doce durante 3 a 3½ años para que con la ayuda del Espíritu Santo fueran capaces de seguir y expandir la obra que El había comenzado sobre la tierra (Juan 17:4 / Mr.16:15 / Hechos 1:8). La reproducción y la multiplicación espiritual se llevan a cabo allí donde un discípulo transmite a otros la calidad de su vida en Cristo.

Ejemplos de multiplicación a través de la reproducción espiritual:

· Jesús invirtió en sus discípulos; ellos discipularon a los primeros creyentes, entre ellos estaba Felipe; Felipe por otro lado invirtió en la vida del eunuco de Etiopía y de él se dice que fundó iglesias en el África (Mt.28:18-20 / Hechos 8:26-39).

· Pablo entrenó a Silvano y a Timoteo; ellos fueron imitados por los Tesalonicenses; estos cristianos fueron ejemplo para los creyentes en Macedonia y en Acaya (1Tes.1:6-8).

· Aquila y Priscila se convirtieron al cristianismo; ellos pasaron tiempo con Pablo; más adelante le ayudaron a Apolos a entender más profundamente las verdades de Dios; Apolos llegó a ser una gran ayuda a los creyentes en Acaya (Hechos 18:2-3 / Hch.18:24-28).

Es importante entender lo siguiente:

A través de la evangelización se ganan convertidos que se añaden al número de creyentes nacidos de nuevo.

A través del discipulado se ganan discípulos, eso significa creyentes maduros que son capaces de reproducirse. Así se multiplican los creyentes y los discípulos.

¿Cuáles son algunos de los obstáculos que se deben vencer en la práctica de este principio bíblico de multiplicación?

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5. Una palabra a los líderes de una iglesia

Se dice que la prueba final de un liderazgo es si permite que otros le sigan y que ellos lleven adelante la obra comenzada. Jesús nos da aquí un ejemplo muy claro. El escogió a unos pocos en los cuales el invirtió de manera especial, ellos después siguieron Su obra.

Liderazgo no es entrenar a gente para un programa, más bien es ayudar a otros a seguir a Cristo y a que lleguen a ser los líderes que El quiere que sean (Hch.9:10-20 / 2Tim.2:2).

Recursos que existen para ayudar a líderes jóvenes en su crecimiento:

· La Biblia

· Líderes maduros

· Otros líderes en el mismo nivel

· Libros y otros materiales

· Y sobre todo el Espíritu Santo

¿Como reconocer líderes potenciales?

· Maneras de pensar y ver las cosas.

· ¿Qué actitudes revela frente a la gente en la iglesia, en la familia, en el trabajo?

· ¿Cuál es su comportamiento en diferentes circunstancias de estrés? ¿Cómo responde en tiempos de prueba?

· La fidelidad en las cosas pequeñas es de suprema importancia (Lc.16:10).

· Alguien dijo una vez que debemos buscar  a “FAT people” (siglas en inglés que hablan de: Faithful, Available, Teachable, esto es: fieles, disponibles o dispuestos, se dejan enseñar). Esta es la clase de personas que queremos entrenar para tener mayores resultados.

La Bendición de un Mini-Grupo

“También les digo lo siguiente: si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra con respecto a cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo lo hará. Pues donde se reúnen dos o tres en mi nombre, yo estoy allí entre ellos” (Mt.18:19-20)

(La idea de los Mini-Grupos fue tomada del material de Robert E. Logan & Neil Cole: Raising Leaders for the Harvest. El material fue traducido y adaptado por Paul Otremba.)

1. Definición:

Un Mini-Grupo es un grupo de dos o tres personas que se reúnen una vez a la semana para rendir cuentas el uno al otro. En un Mini-Grupo también ocurre entrenamiento y discipulado para llegar a ser un verdadero servidor de Cristo.

¡En un grupo de dos o tres, Dios está presente (Mt.18:19-20)!

La comisión de Mateo 28:18-20 es para todos los creyentes. Mini-Grupos dinámicos les dan a todos los creyentes la posibilidad de participar activamente en el cumplimiento de este mandamiento y en el desarrollo de discípulos.

2. Bases bíblicas para un Mini-Grupo

Un grupo de dos a tres personas es lo mínimo que se necesita para tener comunión (Ecl.4:9-12). En un Mini-Grupo se puede experimentar apoyo mutuo comprometido.

Un grupo pequeño se presta más fácilmente para tener una relación abierta, sincera y comprometida (Mt.18:15-17). Aquí puede rendir cuentas el uno al otro.

En un grupo de dos a tres es más fácil desarrollar una relación de confianza (Prov.25:9-10, Mt.18:15-17). En esta relación de confianza podemos más fácilmente confesar nuestros pecados y también nuestras preocupaciones.

Un grupo pequeño puede en cualquier momento reunirse en cualquier lugar. Los encuentros pueden ser coordinados más fácil que si fueran diez a quince personas (Mt.18:20). Un Mini-Grupo es flexible.

Un Mini-Grupo se puede multiplicar fácilmente (2Tim.2:2).

3. ¿Quién puede participar en un Mini-Grupo?

Es para aquellos que tienen el conocimiento de que necesitan de Dios - Lucas 5:30-32

¡Los Mini-Grupos son para gente que tiene necesidad de Dios!  Las personas que van a participar de un Mini-Grupo son personas que tienen un profundo deseo de crecer espiritualmente. Una iglesia que tiene Mini-Grupos provee una manera para que todos puedan ser atendidos debidamente. Estos Mini-Grupos se pueden reproducir fácil- y rápidamente. La iglesia va a ver cambios refrescantes en la vida de aquellos que buscan a Dios. Además el pastor no va a ser sobrecargado con gente que necesita ayuda, ya que él, como persona, es limitado para poder dar a todo el mundo lo que necesita. El trabajo y ministerio se van a repartir.

Es para aquellos que creen en el concepto de hacer discípulos

El creyente que busca una manera práctica de contribuir al cumplimiento del mandamiento de Jesús de hacer discípulos, encontrará en el concepto de los Mini-Grupos un método ágil y sencillo. Esto implica:

Creer en el ministerio del cuerpo de Cristo (Ef.4:11-16 / Hch.9:10-20).

Permitir que todos los creyentes participen activamente en el discipulado.

No sentirse mal, si alguien no quiere participar. Grupos son dinámicos: nacen, viven y mueren. Por eso no desanimarse si un grupo muere. Siga adelante, ¡comience de nuevo!

4. Dos costumbres importantes básicas para un Mini-Grupo

La Biblia nos dice que para prosperar en la vida hay que practicar dos costumbres claves:

Confesar los pecados (Prov.28:13).

Meditar en la Palabra de Dios y obedecerla (Jos.1:8 / Sal.1:1-3).

Estas dos costumbres se pueden comparar con la respiración y son el fundamento para el compromiso mutuo en un Mini-Grupo y para el desarrollo de un liderazgo fuerte.

a. Exhalar:

Confesar pecados y apartarse de ellos. Pablo escribe en 2Tim.2:19-21: “No obstante, el sólido fundamento de Dios permanece firme, teniendo este sello: El Señor conoce a los que son suyos, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señor. Ahora bien, en una casa grande no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unos para honra y otros para deshonra. Por tanto, si alguno se limpia de estas {cosas}, será un vaso para honra, santificado, útil para el Señor, preparado para toda buena obra.”(LBLA) (Es en el momento que confesamos y nos apartamos de nuestros pecados, que llegamos a ser el vaso útil para el Señor – Sal.51:15 / 1Jn.1:6-9).

b. Inhalar:

Recibir la Palabra de Dios y permanecer en ella. Pablo escribe en 2Tim.3:14-17: “Tú, sin embargo, persiste en las cosas que has aprendido y {de las cuales} te convenciste, sabiendo de quiénes {las} has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden dar la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.” (LBLA).

El apóstol Pablo nos dice que podemos llegar a ser útiles para toda buena obra:

A través de la limpieza de todo pecado.

Y a través de recibir la Palabra de Dios y permanecer en ella.

La iglesia de Cristo necesita gente que está capacitada y lista para hacer el ministerio y servir en la iglesia y el mundo. Los Mini-Grupos son un camino para encontrar a esta gente y para entrenarla.

5. ¿Cómo funciona un Mini-Grupo?

a. Una reunión semanal de una hora

El Mini-Grupo se reúne una vez a la semana por más o menos una hora. El grupo se puede reunir casi en cualquier lugar: restaurantes, en el parque, en la casa, etc.

b. Dos o tres miembros

Los Mini-Grupos se componen de dos, máximo de tres personas. Al llegar una cuarta persona es el momento de comenzar un nuevo grupo (multiplicar). Hay varias maneras de multiplicar ese grupo. Se pueden dividir exactamente en la mitad y ahora cada Mini-Grupo puede buscar una tercera persona. También es posible que una persona del grupo sale y forma un nuevo Mini-Grupo con otra persona nueva y que aun no participa en un Mini-Grupo.

c. Mujeres con mujeres - Hombres con hombres

Los Mini-Grupos no pueden ser mixtos. La necesidad de transparencia y sinceridad mientras se confiesan los pecados hace necesario que los participantes en el Mini-Grupo sean del mismo sexo.

d. No tiene programa de estudios

Los Mini-Grupos deben funcionar de tal manera que los participantes descubran personalmente la riqueza de la Palabra de Dios. Los ayudantes para este proceso son el Espíritu Santo y otro participante del Mini-Grupo. El sistema anima a la responsabilidad personal con el apoyo de otra persona a la cual se le rinden cuentas.

El grupo se decide por un libro de la Biblia. Este lo leen durante la semana. Si es un libro corto (por Ej.: Filipenses / Jonás), los miembros leen el libro varias veces durante la semana para completar 25 a 30 capítulos leídos durante una semana (!). Si es un libro con más capítulos (por ej.: Proverbios / Hechos) los miembros leen todo el libro durante la semana. Importante es que se lean entre 25 a 30 capítulos semanalmente, no menos.

Es importante que todo miembro de un  Mini-Grupo se esfuerce para cumplir esta tarea. Si alguien no pudo cumplir con su lectura durante esa semana, no debe ser condenado. Más bien vuelven a leer el mismo libro una vez más, cumpliendo cada uno nuevamente con 25 a 30 capítulos en esa semana. Los participantes del grupo van a descubrir cuan excitante y refrescante es leer una y otra vez las mismas porciones de la Biblia. Ellos también van a descubrir que al leer un libro varias veces se va entendiendo cada vez mejor el mensaje del libro.

La primer pregunta que cada Mini-Grupo debe hacerse cada vez que se reúne es la pregunta si cada uno cumplió con la tarea de la lectura. Si no se cumplió, todos deben volver a leer el mismo libro en la próxima semana, cumpliendo cada uno con su tarea de 25 a 30 capítulos.

e. No tiene líder

El Mini-Grupo no tiene líder. Simplemente se necesita de alguien quien sirva de facilitador cada vez que se reúnan. Esta responsabilidad la puede tomar cada vez otro miembro del grupo. Cada vez que se reúnen se debe establecer el libro de la Biblia a leer para la próxima semana.

f. Las preguntas para rendir cuentas

En cada reunión los miembros se hacen mutuamente las preguntas de integridad. Esto debe ocurrir en un ambiente de confianza, honestidad, sinceridad y de compromiso mutuo. Las preguntas son una ayuda para confesar pecados que haya cometido durante la última semana. (Ver versión para hombres y versión para mujeres).

g. El Mini-Grupo y la oración

La oración es para la vida de un creyente cristiano tan importante como para la vida física el aire que se respira. Aunque la oración no es el aspecto central de un Mini-Grupo, de todas maneras un Mini-Grupo no va a dejar de orar. Por la confianza, la transparencia y la sinceridad que se desarrollan en los Mini-Grupos se van a poder compartir las necesidades personales. La oración va a ser en ese momento más natural y espontánea. Así la oración llega a ser un elemento importante en el crecimiento de los miembros de un Mini-Grupo.

h. Duración de vida de un Mini-Grupo

Las reuniones de un Mini-Grupo son de más o menos una hora, pero a veces pueden ser aún mas cortas las reuniones.

Mini-Grupos son grupos dinámicos y tienen su propia duración de vida. Algunos de estos grupos viven hasta tres años y otros se multiplican en menos de tres meses. El grupo debe tener la visión de multiplicarse.

Un Mini-Grupo puede terminar por las siguientes razones:

Un grupo se multiplica y forma nuevos grupos.

El grupo muere por falta de interés o diferentes circunstancias (Lea la parábola del sembrador en Mateo 13). Espere que ocurra cualquiera de estas cosas. Si un grupo muere, no tenga temor de comenzar uno nuevo con gente nueva.

i. Evangelización en un Mini-Grupo

El grupo estará orando por gente que conoce para que llegue a conocer las Buenas Nuevas del Señor Jesús. Los miembros de un Mini-Grupo se estarán animando a compartir el Evangelio con parientes, vecinos y demás personas, donde tengan una oportunidad para hablar con ellos.

j. ¿De qué se habla en una reunión de Mini-Grupo?

Después que todos los miembros de un Mini-Grupo hayan contestado a todas las preguntas rindiendo cuentas mutuamente, el Mini-Grupo puede hablar sobre el texto bíblico leído durante la semana. Cada uno puede compartir lo que más le tocó el corazón al leer los pasajes de la Biblia. Las preguntas para rendirse cuentas se prestan también para iniciar una conversación. En muchas ocasiones estas preguntas serán el tema de la reunión.

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Preguntas en cuanto a la integridad de los hombres

1Tim.2:8 “Por consiguiente, quiero que en todo lugar los hombres oren levantando manos santas, sin ira ni discusiones”.

¿Has leído los 25 capítulos?

Estas preguntas son para que los hombres se las hagan mutuamente en sus reuniones semanales. (Prov.27:17/Stg.5:16/Gal.6:1-5). – Estas preguntas solo tienen sentido si, como hombre, está dispuesto a ser sincero y transparente.

1. ¿Has dado durante la última semana testimonio verbal del poder de Jesucristo en tu vida?

2. ¿Has estado esta semana con una mujer en una situación inapropiada, o que a otros les pudiera dar la impresión de que estaba actuando imprudentemente? ¿Te has expuesto a publicaciones o programas pornográficos?

3. ¿Te has mantenido completamente irreprochable esta semana en todos tus asuntos financieros?

4. ¿Has sacado tiempo esta semana para estar con tu familia? Explica!

5. ¿Has herido recientemente a otra persona con tus palabras, hablando a espaldas de ella o diciéndoselo directamente en la cara?

6. ¿Has caído en algún vicio? ¡Explica!

7. ¿Sigues aún manteniendo en tu corazón ira contra alguna persona?

8. ¿Le has deseado en secreto desgracia a otra persona, para tener ventaja sobre ella?

9. ¿Has dedicado tiempo cada día a la oración y a la meditación bíblica?

10. ¿Acabas de mentirme?

Stg. 5:16 - Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho.

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Preguntas para el crecimiento espiritual y personal de mujeres

Estas preguntas son para que las mujeres se las hagan mutuamente en sus reuniones semanales. Estas preguntas solo tienen sentido si existe honestidad, confianza e integridad (Prov.27:17/Stg.5:16/Gál.6:1-5). ¡Las reuniones deben ser un momento en el cual pueden compartir con seguridad!

1. ¿Has cumplido durante esta semana con la lectura bíblica?

2. ¿Has dado durante la última semana testimonio verbal del poder de Jesucristo en tu vida?

3. ¿Has permitido en tu vida durante la última semana fantasías románticas con otro hombre, fuera del tuyo? ¿Te has expuesto a publicaciones o programas que te estimulan sexualmente?

4. ¿Te has mantenido completamente irreprochable esta semana en todos tus asuntos financieros? ¿Has gastado inconsideradamente dinero?

5. ¿Has honrado  a tu esposo y a tus hijos?

6. ¿Has herido recientemente a otra persona con tus palabras, hablando a espaldas de ella  o diciéndoselo directamente en la cara?

7. ¿Has caído en algún vicio? ¡Explica!

8. ¿Sigues aún manteniendo en tu corazón ira contra alguna persona? ¿Le has deseado en secreto desgracia a otra persona, para tener ventaja sobre ella?

9. ¿Has dedicado tiempo cada día a la oración y a la meditación bíblica?

10. ¿Qué le ha estado enseñando Dios durante esta semana? ¿Cómo te ha animado la Biblia en tu diario vivir? ¿Qué área de tu vida está siendo tratada por Dios?

11. ¿Qué preocupaciones o retos estás viviendo en estos momentos en los cuales necesitas apoyo en oración?

12. ¿Acabas de ser totalmente sincera?

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PARA MUJERES Y HOMBRES   —-    ¡Orando estratégicamente!

Cada miembro del grupo debe identificar dos personas que no conocen a Jesús como su Señor y Salvador. Escriba esos nombres en esta tarjeta. Comparta esos nombres con los otros miembros del grupo y no olvide orar por cada una de esas personas semanalmente. Si una de esas personas recibe a Jesús como su Salvador, considérela como candidata para su próximo “Mini-Grupo”

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1. Ore para que Dios atraiga hacia sí mismo a estas personas, solo El lo puede hacer (Juan 6:44).

2. Ore para que anhelen conocer a Dios (Hechos 17:27).

3. Ore para que crean en la Palabra de Dios (1.Tesalonicenses 2:13).

4. Ore para que Satanás no tenga éxito en cegar el entendimiento de estas personas (2Cor.4:4; 2Tim.2:25-26).

5. Ore para que el Espíritu Santo los convenza de sus pecados y reconozcan que necesitan la salvación de Cristo (Juan 16:8-13).

6. Ore para que Dios les mande a una persona que les comparta el Evangelio (Mat.9:37-38).

7. Ore para que Dios te de a ti la oportunidad, el valor y las palabras correctas para compartir con ellos la Verdad (Col.4:3-6; Efes.6:19-20).

8. Ore para que se aparten de sus pecados (Hechos 17:30-32; 1.Tes.1:9-10).

9. Ore para que pongan toda su confianza en Jesucristo (Juan 1:12; 5:24).

10. Ore para que permitan que Jesús sea el Señor de sus vidas (Rom.10:9-10).

11. Ore para que su fe sea arraigada en la Verdad y su crecimiento espiritual sea notorio (Col.2:6-7).

ROM.10:1 “Hermanos, el deseo de mi corazón y mi oración a Dios por ellos es para {su} salvación”.

La intercesión

1. La necesidad de la intercesión

El apóstol Pablo instruye a Timoteo y le escribe que una de las tareas principales de la iglesia es la intercesión (1Tim.2:1-4). La intercesión es un ministerio válido y clave en la Biblia (1Tim.5:5 / Lc.2:37 / Ef.6:18).

Satanás aun sigue odiando a Dios y Su obra. El quiere traer derrota a la vida de cualquier servidor de Cristo, ya que al destruir la vida de un servidor, también destruye su ministerio (Lc.22:31-32 / Job1 / Jn.17). Ninguno de nosotros puede medir cuantas veces nos han protegido de una caída las oraciones intercesoras de Jesús (Hebr.7:25).

El diablo anda como león rugiente y busca a quien devorar (1Pe.5:8-9). Él quiere destruir nuestras vidas, las familias y la iglesia. En el momento que le damos lugar, él puede causar daños (Ef.4:26-27). Jesús también fue atacado por el enemigo (Lc.4:1ss). Si Jesús hubiera cedido a las invitaciones del diablo, todo Su ministerio se hubiera ido abajo. La intercesión es una manera muy efectiva para apoyarnos mutuamente, para así vencer al enemigo y hacer que el reino de Dios avance en nuestras vidas, en la familia y en la iglesia (Ef.6:11-13 / Stg.4:7 / 2Cor.10:3-5 / Mt.6:10 / Ex.17:8-16).

Otras razones para que cada servidor de Cristo sea un intercesor:

“El evangelismo sin intercesión es como un explosivo sin detonador. Intercesión sin evangelismo es como un detonador sin explosivos”. (Reinhard Bonnke en Evangelismo con Fuego, Full flame GmbH 2003)

  • Tener comunión con Dios y conocer más y más Sus caminos y Su voluntad (Hch.13:1-3).
  • Colaborar con Dios en la extensión de Su obra aquí en la tierra (Mt.9:35-38 / Rom.15:30 / Hch.4:23-31 / 1Tim.2:1-4).
  • Traer bendición sobre la vida de otros (Col.4:12 / Col.1:9).
  • Seguimos el ejemplo de Jesús (Jn.17 / Lc.22:31s).
  • Cambiar la historia de una nación o cualquier circunstancia (Sal.106:23 / Ex.32:11.14 / Ezeq.13:5 / Ezeq.22:30).
  • La intercesión es parte de la responsabilidad y del ministerio de un servidor fiel de Cristo (Hch.6:4 / Hch.13:2 / Rom.1:9 / Ef.1:15ss / Ef.3:14ss / Filp.1:4 / Col.1:9 / Col.4:12).

2. Ejemplos de intercesión

Intercesión es la acción de presentar delante de Dios peticiones a favor de otros. “Tanto el verbo hebreo paga como el griego entygjano quieren decir «encontrarse con una persona», y su significado deriva de «buscar su auxilio». Al acercarnos a Dios para interceder por una persona partimos de la convicción de que Dios sí quiere y puede ayudar.

En la Biblia encontramos muchos hombres y mujeres que intervinieron ante Dios por otras personas y experimentaron cambios en sus propias vidas y en las de otras personas.

Aquí hay algunos ejemplos:

  • Abraham intercede insistentemente a favor de Sodoma, pensando en Lot (Gn.18:19-33 / Gn.19:27-29). El descubrimiento del secreto del átomo y del poder destructor que los hombres han conseguido por este medio es inmenso. Pero el poder secreto que Dios ha impartido a Sus hijos es mucho mayor que cualquier bomba nuclear. Las armas nucleares destruyen, pero el arma secreta que Dios ha puesto en las manos de los creyentes es constructiva, capaz de producir efectos creativos y de bendición. Los textos arriba mencionados nos enseñan por lo menos tres verdades en cuanto al arma secreta de Dios: 1 Dios busca a hombres que quieran orar por otros (Gn.18:17-21 / 1Tim.2:8). 2 Dios oye las oraciones de aquellos que interceden por otros (Gn.18:22-23).  3 Dios da respuesta a las oraciones de aquellos que oran por otros (Gn.18:23-32 / Gn.19:27-29).
  • Moisés intercedió fervientemente ante Dios por Israel, de otra manera Israel hubiera sido destruida (Ex.32:11-14,21-24 / 33:12ss).
  • Josué en la lucha contra los amorreos (Jos.10:12-14).
  • Samuel también se destacó por ser intercesor por el pueblo de Israel (1Sa.7:5.8.9).
  • Elías suplica primero en contra del pueblo de Israel y después en favor de él. Esta oración se usa en el N.T. como ejemplo de una oración poderosa de intercesión (1Re.17:1 / 18:36-46 / Stg.5:17-18).
  • Daniel es el gran intercesor durante el destierro de Israel (Dan.9:6-15).
  • Otras oraciones intercesoras: Is.37:5-38 / 2Cr.20:5-13 / Esd.9:6-15 / Neh.1:5-11 / Job 42:8-10).

Durante la estadía de Jesús sobre la tierra había quienes intercedían ante Jesús por sus amigos, familiares o conocidos:

  • Amigos llevan al paralítico al Señor (Mr.2:1-12).
  • Judíos interceden a favor del siervo del centurión (Lc.7:1-10).
  • Padres rogaban a Jesús para que sanara a su hijos enfermos (Mr.5:22-43 / Jn.4:47-53).
  • Un grupo de madres pidieron a Jesús que bendijera a sus hijos (Mr.10:13).
  • Un hombre pidió que su siervo fuera sanado (Mt.8:6-13).
  • En la parábola del amigo que busca pan para su visitante, Jesús subraya la necesidad de interceder con perseverancia (Lc.11:5-8).

Jesucristo es el gran intercesor:

  • Durante su ministerio Jesús oró constantemente por los discípulos (Jn.17).
  • Jesús oró de manera especial por Pedro (Lc.22:32). Jesús sabía que Pedro iba a ser tentado y que en esta situación Pedro necesitaba en especial de una oración intercesora de parte de Él.
  • Jesús ora aun por Sus enemigos (Lc.23:34). En su agonía en la cruz, Jesús intercede por los pecadores (Is.53:12).
  • El ministerio actual de Cristo es la intercesión (Rom.8:34 / Hebr.7:25 / Hebr.9:24). ¡Mi nombre esta en la lista de oración de Jesús!

No podemos ignorar el hecho, de que si dejamos de interceder por aquellos que están a nuestro alcance o en la esfera de nuestra influencia, estamos pecando (1Sam.12:23).

3. ¿Cómo podemos interceder efectivamente?

Para poder interceder efectivamente debemos entender que hay cosas que liberan una gran lucha en contra de un intercesor:

  • Un enemigo de la intercesión es nuestra propia “carne” (Cansancio, comodidad, pereza, pecado).
  • El “mundo” también es un enemigo de la intercesión (trabajos y oficios por hacer, ruido, el teléfono).
  • El diablo también tratará de hacer lo suyo para impedir que intercedamos por otros (condenación, desviando los pensamientos, tentaciones).

Si nos apoyamos en la gracia de Dios podemos ser más que vencedores por medio de Jesús (Tit.2:11-14 / Rom.8:37).

La intercesión efectiva es una intercesión con convicción y que cree que con ella se le puede ayudar a mucha gente no importando donde esté. Tampoco acepta el pensamiento de que halla situaciones sin esperanza o problemas sin solución. Ella hace a un lado todo obstáculo (Mr.11:23ss / Mt.17:20). Con la intercesión podemos alcanzar una herencia entre las naciones (Sal.2:8).

Principios para una intercesión efectiva:

  • Quién quiera orar bien, debe vivir bien (Stg.5:16 / Is.59:1-2 / 1Jn.3:21-22).
  • No se deje vencer por los enemigos de la intercesión. El que quiere orar debe estar despierto (Lc.21:36 / Mt.26:41 / 1Cor.9:27 / Gal.5:17). Al orar debemos resistir al diablo. El diablo nos atacará con dudas y pensamientos negativos sobre Dios y Su reino (Stg.1:6-8 / Stg.4:7 / 1Pe.5:8-9). No dé oportunidad al diablo (Ef.4:27).
  • La motivación debe ser la correcta (Stg.4:1-3) Orar con motivos de orgullo, envidia, auto justificación, impiden la respuesta a nuestras oraciones.
  • La fe es clave (Mr.11:24 / Mr.9:23 / Hebr.11:6). Dudas en el poder de Dios hace ineficaz la oración (Lc.1:37). Ninguna cosa es imposible para Dios. La fe es indispensable para agradar a Dios (Hebr.11:6). Debemos creer en la existencia de Dios (Sal.10:4) y creer que Él es remunerador de los que le buscan. Creer en un Dios bueno (Lc.18:1-8 / Stg.1:5). La fe también tiene que ver con creer en Jesús como Señor sobre lo visible e invisible y Señor sobre cualquier enfermedad y aún sobre la muerte (Mr.4:40 / Mr.5:34-36 / Stg.5.15).
  • Orar de acuerdo a la voluntad de Dios (1Jn.5:14 / Mr.6:10 / Prov.28:9). La lectura de la Biblia es importante para conocer la voluntad de Dios. Por eso podemos decir que una parte clave para orar bíblicamente tiene que ver con aceptar la Palabra de Dios (Jos.1:8).
  • Al interceder debemos hacerlo en el nombre de Jesús (Jn.14:13-14 / Jn.16:24). Esto no es una formula mágica. Para poder orar en el nombre de Jesús es necesario saber qué es lo que el Señor quiere. Esto quiere decir que debemos orar según Su voluntad. Jesús nos ha dado una posición de autoridad y nos dio así el derecho como hijos de Dios que pertenecen a Su Reino, de usar Su Nombre (Lc.10:27 / Ef.1:18-23). Esa posición de autoridad la obtenemos al someternos a Dios (Stg.4:7). Al orar en Su Nombre, actuamos como personas que él comisionó y a las cuales les dio autoridad y poder. Por eso no podemos orar ni ordenar en el Nombre de Jesús, si no estamos en la relación correcta con Dios (Hch.19:13). Reinhard Bonnke en su libro “Evangelismo con Fuego” explica el orar en el nombre de Jesús diciendo que en el A.T. la gente se presentaba ante Dios como ellos mismos, con sus propias credenciales. Hoy tenemos a Cristo, y venimos a Dios en Su nombre. En Cristo hasta el menos distinguido tiene estatus celestial, no terrenal, y todos tenemos el derecho a entrar en el reino de los cielos.
  • Orar sin desfallecer (Lc.18:1-8). Esto significa orar hasta recibir una respuesta. Durante el tiempo de espera, nuestra fe es probada. El que permanece fiel hasta el final va a recibir la recompensa. Orar continuamente sin desfallecer significa que es posible presentar una petición varias veces delante de Dios (2Cor.12:8 / Lc.18:1-8 / 1Re.18:42-43).
  • Aprender a orar específicamente (Mt.6:7 / Is.1:15). En muchas ocasiones Jesús hizo que la gente formulara sus peticiones específicamente (Mr.10:36,47-51). Nosotros debemos saber lo que queremos de Dios. Una petición especifica, recibe una respuesta concreta.
  • Orar en grupo (Mt.18:19 / Dt.32:30 / Mt.6:6). Orar a solas tiene su tiempo y lugar, como también orar en grupo tiene su tiempo, lugar e importancia.
  • Pidiendo cosas grandes de un Dios Todopoderoso (Stg.5:16-18). Entienda que la oración de un hombre o una mujer común y corriente es de gran alcance (1Sam.1:13-29 / 2Cor.12:10 / 1Sam.17:33-37.45). No es tan importante quiénes somos nosotros, mas sí es importante quién es Dios.
  • Interceda usando la Biblia. La Biblia contiene muchas oraciones que nos ayudan a formular peticiones específicas para las distintas situaciones. Usándolas estaremos orando de acuerdo a la voluntad de Dios (Mt.6:5-15 / Jn.17 / Ef.1:15-23 / Ef.3:14-21). Está bien si oramos libremente, como también si oramos oraciones ya formuladas por otros. ¡Y la Biblia es un libro de oración!
  • Interceda leyendo el periódico. Al leer el periódico vemos lo que está pasando en el mundo de hoy y podemos así interceder más específicamente.

4. Recomendaciones adicionales de gran valor

Al repetir diferentes actividades con regularidad se desarrollan costumbres. Esas costumbres pueden ser de gran valor y llevan al desarrollo de un carácter firme y a la realización eficiente de actividades fructíferas. Entre una serie de hábitos que nos pueden ser de gran ayuda en la oración encontramos las siguientes:

  • Ore con regularidad y con método (Hch.10:2 / Sal.55:18 / Dan.6:11,14).
  • Busque un lugar apropiado donde pueda estar orando sin ser interrumpido, donde pueda oír a Dios y orar concentradamente (Mr.1:35 / 1Re.18:42 / Ex.33:7-9).
  • Ayune (Mt.6:16-17).
  • Use el mejor tiempo del día.
  • Use una lista de oración.
  • Use papel y lápiz para anotar peticiones, como también las respuestas experimentadas a raíz de la oración y las impresiones que da el Espíritu Santo al estar intercediendo por otros.

Alguien dijo una vez, que la oración es como el planchar de la ropa. Se tiene la ropa, una buena mesa de planchar y una plancha con todas las posibilidades técnicas y la persona que va a planchar sabe exactamente cómo hacer el trabajo y cómo es que todo debe funcionar. Pero si la plancha no tiene calor, entonces de nada sirve todo el esfuerzo de planchar. La ropa simplemente nunca se va a planchar. Es igual en la obra de la iglesia, podemos tener el “Know –How”, las condiciones exteriores, los programas, etc., pero si falta la oración, entonces falta lo esencial para el trabajo exitoso.


Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

La oración

El tema de la oración es un tema de gran importancia en la vida de un creyente. A través de las oraciones se pueden cambiar las cosas, las situaciones y las personas. Pero la oración también cambia a los que oran. Si un creyente no ora está perdiendo una gran oportunidad de impactar al mundo y a su propia vida.

La oración es fundamental en el reino de Dios. No es algo opcional ni un “último recurso” para cuando haya fallado todo lo demás. No orar es un pecado (1Sam.12:23); sin oración el plan de Dios para el mundo no se podrá realizar. No oramos solamente por la obra, orar es la obra. La oración eleva las actividades cristianas de la esfera de lo puramente humano a lo divino. Alguien dijo: ‘Cuando el hombre obra, él obra, pero cuando el hombre ora, Dios obra’. Al tratar el tema de la oración debemos recordar que tenemos grandes promesas dadas por Dios referentes a la oración:

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?” (Mt.7:7-11).

1. ¿Qué es la oración?

La oración es simplemente conversar con Dios. No es necesario usar palabras elocuentes o adornadas. No es necesario tener oraciones largas o con la gramática correcta. Podemos orar en inglés, español, hebreo o en otros mil idiomas o lenguas. Porque Dios sabe lo que necesitamos antes de que se lo pidamos (Mt.6:8).

En la oración damos gracias a Dios por Sus obras maravillosas, lo alabamos por Su amor y le presentamos nuestras peticiones. Se dice que la oración es el respirar del alma. La oración es la gran oportunidad que tiene todo humano para aprovechar las bendiciones de Dios (Sal.62:8 / Sal.118:5 / Sal.145:18 / Rom.12:12 / Filp.4:6 / 1Tes.5:17).

2. ¿Por qué orar?

Nosotros oramos porque tenemos un Dios que oye las oraciones y las contesta con gran poder. Dios quiere dar y contestar, si nosotros le pedimos (Mt.7:7 / Jn.14:13). Una de las características del Dios verdadero es que responde a las oraciones e aquellos que se acercan a El (1Re.18:20-40). Dios nos quiere revelar cosas grandes que no conocemos, eso sí, si nos acercamos a El en oración (Jer.33:2-3). Los que le buscan a El en oración no salen con las manos vacías (Hebr.11:6).

El carácter de Dios nos debe motivar a orar con confianza, ya que El es un Dios dador (Stg.1:5-6). Nuestro Padre quiere bendecir a Su pueblo con lo bueno; quiere hacerlo feliz. El no es avaro ni amargado. El da generosamente (Lc.11:10-13 / Mt.7:7-11). La oración no es el pasatiempo del cristiano. Tampoco lo hace porque todos los cristianos lo hacen. Tampoco es una carga pesada del cristiano con la cual debe cumplir. La oración es una señal de una relación viva con el Dios vivo. Además podemos reconocer las siguientes razones para que todo creyente en Jesús practique la oración:

  • La oración es una orden de Dios, no una idea del hombre. Jesús nos llama a orar siempre, porque el esfuerzo no es en vano (Lc.18:1). La Biblia nos enseña a orar, no importa donde estemos, quienes somos, como nos sintamos. No hay excusas que valgan para disculpar nuestra omisión de orar (1Tes.5:17). Todo lo que nos preocupa, sea pequeño o sea grande, es motivo para orar a Dios (Filp.4:6). La iglesia tiene un ministerio importante en este mundo: ORAR (1Tim.2:1). Si el hombre quiere vivir una vida de victoria debe aprender a orar y velar en oración (Ef.6:18-19 / Mt.26:41).
  • A través de la oración declaramos nuestra dependencia de Dios. Al orar estamos admitiendo que solos no vamos a ir muy lejos y que necesitamos de Dios. Los que no tienen necesidad de Dios no van a orar (Mt.6:9). En la oración estamos confiando en Dios. Jesús siempre dependía de Su Padre y esto lo demostró en Sus tiempos de oración (Jn.5:19,30 / Jn.8:28,38 / Jn.14:10).
  • La oración es el camino al gozo supremo (Jn.16:24). El que recibe un regalo o quien después de orar es sanado o ve como su petición a Dios es respondida por El de una manera maravillosa, se goza (Sal.55:22 / Filp.4:6-7).
  • La oración es un argumento claro en contra de las dudas (1Re.18:21-39). Con respuestas concretas a nuestras oraciones, las dudas tienen que huir (Hch.4:29-31 - Hch.5:12-16 / Dan.2:16-19,47).
  • La oración es un camino para recibir fortaleza espiritual (Hch.8:14-16 / Lc.21:36 / Ef.3:14-19).
  • La oración es la manera como el cristiano recibe provisión de Dios (Stg.4:2 / Mt.7:7). La oración es el método y la clave para prosperar en nuestra vida cristiana. Esto no quiere decir que seamos perezosos. El que tiene una actitud correcta frente a la oración, tendrá igualmente una actitud correcta frente al trabajo.
  • La oración es el camino por medio del cual hacemos que la voluntad de Dios se haga en la tierra (Mt.18:18 / Lc.10:2). Nosotros los seres humanos somos administradores de esta tierra (1Co.4:2 / Mt.25:14ss), y Dios quiere que nos preocupemos por la tierra (Gn.1:28 / Gn.2:15). El rumbo de una nación es influido enormemente por la oración de un hombre (Sal.106:23 / Dt.9:25-29 / Neh.1:4-11). Dios siempre tiene el deseo de que ocurran cosas y que se haga Su voluntad. El hace conocer Su voluntad y el creyente le da a esa, Su voluntad la expresión a través de la oración (Ezeq.13:5). Cada uno tiene áreas de responsabilidad sobre las cuales puede influir con la oración: Su vida personal – la familia – la iglesia – la ciudad – la nación – el mundo.

3. ¿Cómo Orar?

Cuando se habla de posiciones en la oración debemos considerar que no existe una posición de más poder. En el momento de la necesidad lo importante es que nos dirijamos a Dios en oración. La siguiente ilustración nos puede ayudar a entender mejor este punto: Tres pastores estaban hablando de la oración en términos generales y sobre las posiciones más efectivas y apropiadas durante la oración. Mientras ellos hablaban un hombre trabajaba reparando el sistema telefónico en un lugar. Uno de los pastores argumentaba que la calve radica en las manos. El siempre unía las manos y las mantenía señalando hacia el cielo como una forma simbólica de adoración. El otro ministro sugirió que la oración verdadera se hacía sobre las rodillas. El tercero insinuó que ambos estaban errando y dijo que la única posición que valía la pena era la de orar estirado en el piso. A estas alturas de la conversación el reparador de teléfonos ya no podía aguantar la discusión. El intervino diciendo: ‘Yo recuerdo que la oración más poderosa que alguna vez haya expresado fue cuando estaba un día colgado patas arriba en un poste de alumbrado, suspendido 10 metros sobre el suelo’.

La Biblia nos enseña al respecto lo siguiente:

No son las muchas palabras las que impresionan a Dios. Pero esto no significa que no debemos orar mucho. Debemos aprender a orar específicamente, con verdadera necesidad y esperanza (Mt.6:7 / Is.1:15). En muchas ocasiones Jesús hizo que la gente formulara sus peticiones específicamente (Mc.10:36,47-51). También debemos nosotros saber lo que queremos de Dios. Una petición concreta, recibe una respuesta concreta.

Consejos para orar específicamente:

  • Limpie sus oraciones de aquellas peticiones a las cuales no necesariamente espera una respuesta. No ore por simplemente cumplir con un rito.
  • Lea la Biblia y busque la voluntad de Dios. Orar no es discutir con Dios y tratar de convencerlo de nuestras opiniones.
  • Lleve un récord de sus oraciones. Al llevar anotaciones sobre las oraciones y peticiones podemos más adelante revisar mejor el momento de las respuestas a esas oraciones. También llegan a ser esas anotaciones un repertorio de testimonios de la grandeza de Dios.
  • A veces es mejor orar menos, pero con metas claras, que hacer largas oraciones sin meta ni éxito.
  • Nosotros podemos saber que vamos a recibir lo que hemos pedido en oración, si oramos según Su Voluntad (1Jn.5:14-15). La lectura de la Biblia es importante para conocer la voluntad de Dios. Por eso podemos decir que una parte clave para orar bíblicamente tiene que ver con aceptar la Palabra de Dios (Jos.1:8). Hay muchas cosas de las cuales no encontramos necesariamente una dirección clara en la Biblia como por ejemplo: ¿Qué voy a predicar el próximo domingo? ¿Debo o no comprarme un carro nuevo? ¿Es la voluntad de Dios que haga este negocio? El Espíritu Santo nos ayuda en tales situaciones a entender cómo es que debemos orar (Rom.8:26-27).
  • Debemos orar con fe (Mc.9:23). Dudar del poder de Dios hace ineficaz la oración (Lc.1:37 / Stg.1:6-7). Ninguna cosa es imposible para Dios. La fe tiene que ver con nuestra relación con la Palabra de Dios y si creemos en Su veracidad (Mc.11:20-24 / 1Jn.5:14-15 /Hebr.6:15 / Rom.10:17). La fe es indispensable para agradar a Dios (Hebr.11:6). Debemos creer en la existencia de Dios (Sal.10:4) y creer que El es remunerador de los que le buscan. Creer en un Dios bueno (Lc.18:1-8 / Stg.1:5). La fe también tiene que ver con creer en Jesús como Señor sobre lo visible e invisible y Señor sobre cualquier enfermedad y aún sobre la muerte (Mc.4:40 / Mc.5:34-36 / Stg.5.15).
  • Al orar debemos resistir al diablo. El diablo nos atacará con dudas y pensamientos negativos sobre Dios y Su reino (Stg.1:6-8 / Stg.4:7 / 1Pe.5:8-9). No dé oportunidad al diablo (Ef.4:27).
  • Al orar debemos hacerlo en el nombre de Jesús (Jn.14:13-14 / Jn.16:24). Esto no es una formula mágica. Para poder orar en el nombre de Jesús es necesario saber qué es lo que el Señor quiere. Esto quiere decir que debemos orar según Su voluntad. Jesús nos ha dado una posición de autoridad y nos dio así el derecho como hijos de Dios que pertenecen a Su Reino, de usar Su Nombre (Lc.10:27 / Ef.1:18-23). Esa posición de autoridad la obtenemos al someternos a Dios (Stg.4:7). Al orar en Su Nombre, actuamos como personas que el comisionó y a las cuales les dio autoridad y poder. Por eso no podemos orar ni ordenar en el Nombre de Jesús, si no estamos en la relación correcta con Dios (Hch.19:13).
  • Orar en grupo (Mt.18:19 / Dt.32:30 / Mt.6:6). Orar a solas tiene su tiempo y lugar, como también orar en grupo tiene su tiempo, lugar e importancia.
  • Orar sin desfallecer (Lc.18:1-8). Esto significa orar hasta recibir una respuesta. Durante el tiempo de espera nuestra fe es probada. El que permanece fiel hasta el final va a recibir la recompensa. Orar continuamente sin desfallecer significa que es posible presentar una petición varias veces delante de Dios (2Cor.12:8 / Lc.18:1-8 / 1Re.18:42-43).
  • Pidiendo cosas grandes de un Dios Todopoderoso (Stg.5:16-18). Elías era un hombre con una naturaleza como la nuestra. Hay gente que cree que la oración del Pastor o de alguna persona “espiritual” es más oída por Dios. A veces creemos que los hombres y mujeres de la Biblia eran “superhombres”. Pero esto no es así. Ellos eran personajes con debilidades y con puntos fuertes como nosotros hoy en día. Debemos entender que la oración de un hombre o una mujer común y corriente es de gran alcance (1Sam.1:13-29 / 2Cor.12:10 / 1Sam.17:33-37.45).

4. ¿Qué impide que nuestras oraciones sean contestadas?

Jesús vivió una relación con Su Padre sin impedimentos. El sabía que el Padre lo oía siempre, porque El no buscaba Su voluntad sino la del Padre (Jn.11:42 / Hebr.5:7). Al enseñarnos Jesús sobre la oración nos dice que nosotros podemos igualmente tener una relación íntima con el Padre en el cielo y en esa relación ver como nuestras oraciones son contestadas (Mt.7:7 / Jn.16:24).

El Apóstol Pablo creía que las oraciones eran contestadas por Dios. Oraciones contestadas no son un asunto de suerte y casualidad (1Tes.5:17 / 1Tim.2:1 / 2Tes.3:1 / Col.4:3).

Algunos de los impedimentos en la oración están relacionados a continuación:

  • No recibimos de Dios porque no oramos (Stg.4:2). A veces la gente no ora por falta de la enseñanza correcta sobre la oración (Prov.29:18 / Prov.11:14). Jesús les enseñó a los discípulos a orar (Lc.11:1).
  • Nuestras oraciones no son contestadas si oramos con propósitos malos (Stg.4:2-3). Esos propósitos son como buscar el aplauso de la gente, enriquecimiento personal, etc. (Hch.8:18). El motivo correcto es que Dios sea glorificado (1Pe.4:11 / 1Cor.10:31).
  • Dios no oye a los pecadores (Jn.9:31 / 1Tim.2:8). Algunos de esos pecados son: La falta de perdón (Mt.18:21-35), la falta de restitución (Mt.5:23-24), avaricia y codicia (Mal.3:7-10), el hablar mal de otros (1Pe.2:1). Cualquier pecado forma una barrera entre Dios y nosotros, e impide la acción de Dios (Is.1:15ss / Is.59:1-2).
  • Las dudas son un estorbo para que las oraciones sean contestadas (Stg.1:6). En el momento que Pedro se deja impresionar por las circunstancias comienzan los problemas (Mt.14.31).
  • Si la relación matrimonial está en desorden y hay peleas y malos tratos, esto impide nuestras oraciones (1Pe.3:7).
  • A veces queremos todo instantáneamente y no somos capaces de esperar en el tiempo que Dios ha provisto y nos desanimamos (Lc.11:5-8).

Consejos para eliminar impedimentos de la oración:

  • Confesando nuestros pecados (1Jn.1:9).
  • Apartándonos de los pecados (Prov.28:13).
  • Haciendo restitución (Num.5:6-7 / Is.1:15ss / Lc.19:1-10).
  • Recibiendo el perdón de Dios (2Cron.7:14 / Sal.32:5 / Is.43:25 / Is.44:22).


Patrick Johnstone, Operación Mundo, Guía Diaria de Oración por el Mundo. Santafé de Bogotá: Centros de Literatura Cristina de Colombia 1995, P.17.

James S. Hewett, Ilustrations Unlimitted. Wheaton: Tyndale House Publishers 1988, P.418.

Videos: Liderazgo al estilo de Jesús

Quiero animarle a ir a www.caudalesdevida.com y bajo recursos de vídeo ustedes van a encontrar 14 videos que pueden bajar. Los vídeos son enseñanzas para el liderazgo: LIDERAZGO AL ESTILO DE JESÚS con el misionero Brad Thurston. Estas enseñanzas se dieron durante un seminario en Lima (Perú) en la Iglesia del Evangelio Cuadrangular de Perú. Son unas enseñanzas muy relevantes para el liderazgo en la iglesia, en cualquier lugar del mundo. Una vez que haya visto/oído esas enseñanzas no dude en escribirme y enviarme sus comentarios al respecto. Escríbame al EMAIL: caudalesdevida@yahoo.de  / NO use esos recursos para lucro personal… de gracia recibió, de gracia dé…. Bendiciones

Guía de oración según el PADRE NUESTRO

Guia de Oracion según el “Padre Nuestro”

Libro recomendado: “Ni tan solo una hora” de Larry Lea.

(Mt.6:9-13)

1.“Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.”

  • Dé gracias a Dios por poderlo llamar PADRE a través del sacrificio de Jesús.
  • Medite sobre el carácter de Dios.
  • Alabe y adore al único verdadero Dios quien hizo el cielo y la tierra.
  • Dios es REY y reina. Por eso usted le puede someter su vida a El.
  • Dé gracias a Dios por todos los beneficios y bendiciones que usted esté experimentando y haya experimentado.

Sal. 103 / Sal. 147 / Sal. 145 / Sal. 107 / Sal. 104

(Los Salmos son una gran ayuda en el momento de orar y de aprender características de la manera de ser de Dios. Nuestra fe va a ser fortalecida y ellos nos ayudan a expresar nuestros sentimientos y peticiones delante de Dios)

2.“Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”

Ore para que en las siguientes áreas se manifieste el Reino de Dios y se haga la voluntad de Dios:

  • En su propia vida.
  • En su familia (Cónyugue, padres, hijos, etc.).
  • En su iglesia (Pastor, líderes, miembros de la iglesia).
  • En su nación (Su cuidad, líderes políticos, avivamiento).
  • En las misiones (Países lejanos, Israel, misioneros, etc.)

Sal.72 / Sal.67 / Sal.2 / Sal.9 / Sal.47

3.„El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.”

  • Ore para que Dios le revele su voluntad en: Su vida de oración, la vida de la iglesia, trabajo, manejo de dinero, vida familiar, relaciones con otra gente, etc.
  • Presente a Dios en oración todas sus preocupaciones y peticiones personales.

Sal.23 / Sal.65 / Sal.6 / Sal.30 / Sal.63

4.„Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.”

  • Pida a Dios perdón por sus pecados. Sea específico. Confiese su pecado.
  • Revise su relación hacia otras personas y si es necesario reconcíliese.
  • Perdone a las personas que le hayan cuasado heridas. Decídase perdonar siempre que alguien le ofenda.

Sal.51 / Sal.32 / Sal.25 / Sal.38 / Sal.103

5.„No nos metas en tentación, sino líbranos del mal,”

  • Ore para que el Señor le haga sensible para oir la voz del Espíritu Santo.
  • Ore para que Dios lo protega, e igualmente protega a su familia.
  • Revise, si usted le ha dado lugar al diablo a través de pecado o desobediencia.

Sal.141 / Sal.121 / Sal.90 / Sal.1 / Sal.73 / Sal.140.

6.“porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén”.

  • Haga confesiones de fe, sea audaz en fe, Dios oye y responde las oraciones (1.Juan5:14-15).
  • Preséntese a Dios nuevamente.

Sal.118 / Sal.108 / Sal.107 Sal.18 / Sal.37

(Los Salmos aquí anotados son solo una pequeña selección. Otros Salmos pueden ser añadidos en cualquier momento)

Orando por su ciudad (guía)

Guía para orar por su ciudad

Busquemos el bien para nuestras ciudades. Oremos para que en ellas se manifieste la gloria de Dios. Oremos de manera especial para las capitales de nuestros países latinoamericanos

1 Dé gracias y alabanzas a Dios por todo lo que El está haciendo y por lo que quiere hacer en su país. Piense en el propósito, el poder, la posición y el plan de Dios para con el mundo no alcanzado por el evangelio; así vamos a poder creer que sí puede haber cambios (1Jn.4:4 / Sal.47:2.8 / Job 12:23 / Is.52:10 / Apoc.5:9 Sal.22:27-28).

2 Al caminar por las calles y parques levante su cabeza mirando a la gente (Jn.4:35 Jn.6:5) y ore para que Dios le ayude a ver la gente como El la ve (Mt.9:36 / Mt.14:14 Mt.15:32 / Mr.6:34). Permita que Dios le muestre las necesidades de la gente y pregúntese: “¿Qué haría Jesús, si El caminara hoy por esta ciudad?”

3 Al ver el pecado en las calles, revise su propia vida en cuanto al estado de su relación personal con Cristo y pida perdón por los pecados personales (indiferencia, etc. / Mt.15:19) y los pecados de su nación. Pida misericordia de Dios para su ciudad (2Cr.7:14 / Neh.1:6-7).

4 Ore para que Dios le muestre a la iglesia cómo es que puede hoy tocar con el amor de Cristo y con Su Evangelio a su ciudad y a su gente (Mr.1:41 / Mr.8:2).

5 Ore para que Dios levante hombres y mujeres llenas del poder de Cristo para ministrar a esta generación (Mt.9:36 Lc.6:13 / Lc.10:2)

6 Ore por una gran cosecha de almas, gente que cree en el Señor Jesucristo y que es añadida a Su iglesia (Hch.2:41 / Hch.4:4 Hch.5:14 / Hch.6:7 / Hch.8:4-8).

7 Ore para que los medios de comunicación cristianos sean eficaces divulgando el Evangelio de Jesús.

8 Ore por los niños y los jóvenes. El 70% de la población de Latino América tiene menos de 25 años de edad, pero en nuestras iglesias no encontramos necesariamente ese porcentaje reflejado. Muchos de estos jóvenes sufren abuso y abandono (Mr.10:13-16 / Gn.17:7 / Sal.78:4 2Tim.3:14-15).

9 Ore para que las familias de su ciudad sean bendecidas ( Malq.4:6 / Is.59:21 Sal.112:1-2 / Dt.7:9 / 1Tim.3:4-5 1Tim.5:4.8 / Hebr.11:7). Ore para que los valores cristianos referentes a la familia vuelvan a ser aceptados por la gran mayoría de las personas. Ore en contra del espíritu humanista, los divorcios, el aborto, la violencia familiar.

10 Ore por los líderes políticos de la ciudad y del país (1Tim.1-8 / Rom.13:1). Ore para que Dios mismo se pueda revelar a los líderes que se encuentran en posiciones de autoridad e influencia y llevarlos a la salvación. (Jer.29:7 / Dan.4:27 / Dan.6:4-5 / 1Pe.2:13-17 / 2Sam.23:3-4).

No olvide orar en el Espíritu por cada uno de estos asuntos

(1Cor.14:14-15/Rom.8:26-27/ Jud.20).

siempre….

Dios es bueno

El ministro y su final triunfante (2Tim.4:6-8)

El apóstol Pablo sabe que ha llegado al final de su carrera. No le queda mucho tiempo de vida. Sin embargo el apóstol experimentado no muestra ninguna señal de estrés o de angustia frente a lo que ha de venir. El está seguro de haber cumplido con el encargo divino y entiende que el futuro que le espera es un buen futuro en la presencia de Dios. El apóstol está preparado para enfrentar la muerte, y lo hace con toda calma. La fe en Dios que lo ha traído hasta acá y que nunca lo decepcionó durante toda su vida, ahora le sigue otorgando fuerzas y seguridad para enfrentar este último capítulo de su vida sobre la tierra. Pablo ha sido fiel en todo su recorrido y sabe que Dios es fiel en cumplir sus promesas en todo tiempo. Y como menciona al respecto el Preacher´s Commentary, estas pocas palabras anotadas por Pablo en estos versículos resumen la esencia de toda su vida.

El apóstol ve su muerte como un momento de triunfo (2Tim.4:6)

Primero que todo notamos que el apóstol ha llegado a un punto en el cual manifiesta que está listo para dejar esta tierra e ir a estar en la presencia de Dios. La actitud libre de temor frente a la muerte no solamente la menciona aquí en 2Tim.4:6. Más bien notamos a Pablo en diferentes momentos de su vida como teniendo una lucha interna de qué preferir, si quedarse para seguir cumpliendo con cierto ministerio o si salir de este mundo para estar con Dios. Salir de esta vida lo veía como algo bueno y positivo para él (Phil.1:23-24 / 2Cor.5:8). En 2Tim.4:6 notamos además que ahora está seguro que el tiempo de su partida ha llegado y observamos además con interés que no ve esa situación como una tragedia. Otros hombres de Dios vieron el final de su vida de la misma manera positiva, ellos sabían que debían partir, habían cumplido con su tarea y de alguna manera se preparaban para esa partida, se preparaban sin angustia alguna. Pedro entendió en su momento que su partida era inminente y alistó los últimos asuntos para dejar todo en su orden y así poder partir para estar con el Señor (2Pe.1:14-15). Vemos además esta actitud en la vida de José en el A.T. (Gn.48:21 / Gn.50:24), en la vida de Josué (Jos.23:14) y en David (1Kg.2:1-3).

  • Pablo dice que está a punto de ser ofrecido como un sacrificio. Esta expresión significa literalmente ser derramado como una libación y se refiere en este caso a la muerte inminente de Pablo (Diccionario Vine). La palabra era usada en aquel entonces para referirse a un rito romano en el que se derramaba una copa de vino delante de los dioses, frecuentemente después de una comida (The Preacher´s Commentary). Lo que Pablo estaba indicando aquí no era una cosa para insinuar o legitimizar alguna práctica mundana o idólatra. No encontramos tan frecuentemente esta expresión en la Biblia. Por eso nos preguntamos, ¿qué es lo que Pablo estaba tratando de decir con esta expresión? Dos cosas que podemos pensar de lo que Pablo está diciendo son:

El no veía la muerte inminente como algo que le estaban quitando a él, sino más bien como algo que él estaba dando a Dios. El hubiera podido renunciar a Cristo en ese momento y eso le hubiera posiblemente salvado la vida. Pablo quiere finalizar su carrera bien, quiere llegar bien hasta el final, y por eso decide dar su vida por amor a Dios y por seguir siendo fiel a Dios hasta el final, aunque eso signifique morir.

Pablo estimaba toda su vida como un sacrificio o un acto de adoración a Dios. Desde su conversión el presentó su vida a Dios como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios - sus ideas, su dinero, su energía, su tiempo, su devoción, etc., todo era un acto de adoración (Rom.12:1). Lo único que le faltaba dar era la vida misma. Pablo no iba a cambiar de opinión en el último minuto. El morir por la causa de Cristo iba a ser un acto en el cual estaba honrando a Dios igualmente como lo hizo durante todo el caminar con Cristo.

  • Otro término que usa Pablo en este versículo para hablar de su muerte es ‘partir’. Según el diccionario Vine esta expresión se utiliza en el ámbito de la navegación; tiene la idea de soltar las amarras, o en el ámbito militar, de levantar un campamento. Lo que podemos ver aquí es que Pablo veía la muerte como un momento en el que iba a ser soltado o librado para poder enfrentar un nuevo capítulo en su existencia. Recordemos que en ese momento Pablo era un prisionero de los romanos y la muerte lo iba a llevar a la libertad total y a la presencia de Dios, a un nuevo mundo, a un nuevo capítulo en su existencia.

Pablo ve el recorrido de su vida como una batalla bien peleada, según las expectativas de Dios para él (2Tim.4:7). Es impresionante ver cómo resume este gran apóstol su vida. Este hombre que ha recorrido mucho trecho, que ha cumplido grandes cosas en el reino de Dios, quien había fundado muchas iglesias, entrenado a muchos líderes, y visto a Dios obrar en y a través de su vida usa ahora solo un par de palabras para decir lo que fue su ministerio y su vida.

  • Dice primero que ha peleado la buena batalla. Obviamente de eso trata el ministerio - de una entrega total y de una batalla que exige todas las fuerzas. Pablo le dijo a Timoteo en una ocasión que peleara la buena batalla (1Tim.1:18-20). Esa ‘pelea’ es el esfuerzo de contender en los juegos o en una lucha; es contender perseverantemente en contra de la oposición y de las tentaciones (1Tim.6:12) (Diccionario Vine). Se trata de una lucha en la que hay que hacer un esfuerzo total y en la que se da todo por alcanzar la meta propuesta (Lk.13.24). Podemos imaginarnos a un corredor de maratón que para llegar bien al final y cruzar la meta hace un esfuerzo inmensurable, suda, se agota y mantiene la mirada en la meta y al final la cruza victoriosamente. No hay nada más satisfactorio que poder mirar atrás y poder decir que se esforzó y no dejó de hacer lo que fuera bueno, que cumplió y que no le pueden echar nada en cara de haber sido perezoso o de haber usado trampas para llegar a donde llegó.
  • No podemos entender esa pelea como una pelea por alcanzar la salvación, sino más bien como una pelea que está concentrada en defender, guardar y cuidar lo que Dios le ha dado. Pablo nos dice en 2Tim.4:7 que él ha guardado la fe. Guardamos algo que peligra perderse o podría escaparse. Dios nos ha dado la salvación por gracia, pero además nos ha dado los dones y capacidades y también estos son dados por gracia. Igualmente todo lo que logramos es porque Dios ha dado el crecimiento y el éxito. El diablo viene a robar y a destruir y de eso es lo que debemos cuidarnos para no echar a perder nada de lo que Dios nos ha dado y encomendado. Él guardó la fe, la vigiló, la custodió - así como se custodiaba a un prisionero (Hch.12:5 / Hch.16:23). La idea que puede estar detrás de esta expresión es la de haber caminado según las reglas - así como un corredor de maratón debe correr según ciertas reglas. Pablo se mantuvo fiel a Dios y a Sus principios y parámetros para la vida. Pablo pasó por momentos difíciles, pero jamás renunció o dejó de ser fiel a Dios. Fe es por un lado confiar en Dios y en sus promesas, pero por el otro lado es ser fiel a Dios. Ambas cosas las observamos en la vida del apóstol, nunca dejó de confiar en Dios y nunca dejó de ser fiel a Dios.
  • Pablo menciona que ha terminado la carrera. El llegó bien al final. No se dejó distraer de las ofertas que se le presentaban en el camino ni se dejo llevar por los sentimientos o ideas propias. El cumplió cabalmente con la tarea encomendada.

Pablo ve su futuro glorioso (2Tim.4:8)

El tema de la recompensa divina es una idea claramente plasmada en la Biblia (Mt.19:27-30 / Mt.6 / Mt.10:41-42 / Mt.20:8 / 1Cor.3:8 / 1Cor.3:14 / 1Cor.9:18). Sin embargo debemos cuidarnos que no solo pensemos en recompensas terrenales. Y aunque algunas de la recompensas las recibimos en esta vida (Según Dt.28 - obediencia siempre trae bendición, también para esta vida y el que trabaja para el Señor es remunerado para que pueda alimentarse en esta tierra: 1Tim.5:18 / Mt.10:10). La verdad es que no nos podemos olvidar de que las recompensas de mucho más valor las vamos a obtener cuando crucemos la puerta de la muerte.

  • La corona de justicia. En los juegos atléticos de aquel entonces los ganadores recibían una corona de laureles en reconocimiento por los logros alcanzados durante la competencia. Esa corona marchitaba muy pronto y en cierta manera perdía su valor. La corona de Dios es inmarcesible y está en contraposición con la corona corruptible (1Pe.5:4 / 1Cor.9:25). La corona es el reconocimiento que recibe un corredor por haber completado la carrera. Todo ministro y todo creyente que termina bien la carrera con Dios recibirá recompensas que tienen valor eterno (2Cor.5:10 / Mt.19:27)
  • El Señor es el juez justo. Un día, todos debemos comparecer ante este Señor y es Él quien mide con su vara lo que hemos hecho y de acuerdo a ello nos recompensará (2Cor.5:10). No vale lo que la gente piense de lo que fui o de lo que hice, sino es lo que Dios opine de mi vida lo que a la final va a determinar nuestra recompensa (2Tim.4:1 / 2Thes.1:5-6).
  • La corona para todos los fieles. Lo que es recompensado no son la magnitud de los hechos sino la fidelidad con la cual cumplimos lo que Dios nos mandó hacer (1Cor.4:1-5). Si cumplimos con nuestro ministerio no tenemos por qué estar nerviosos, recibiremos la corona de justicia igual como la recibió Pablo (Mt.25:21 / Lk.16.10-12).

El fundamento de un ministerio excelente (2Tim.4:1-5)

Este pasaje corto está hablando de lo que es el ministerio bíblico de un pastor. El no estar pendiente de estos asuntos lleva a ser negligente en el trabajo al cual Dios ha llamado al pastor de una iglesia.

La seriedad y la importancia del encargo:

La segunda carta a Timoteo es la última carta que escribe el apóstol Pablo y es la carta que escribe antes de que muera, así que las palabras con las cuales anima y recuerda a Timoteo de su tarea son de suma importancia. Hacemos bien en ponerle atención a toda la carta que escribe Pablo a Timoteo y de manera especial a este encargo solemne. Los puntos que menciona el apóstol reflejan la carga y la preocupación que Pablo tenía en esos momentos. Pablo no solo está llamando a Timoteo a ponerse las pilas y a cumplir su trabajo debidamente, sino que también nos está llamando a nosotros en estos tiempos en los que vivimos a estar igualmente alerta y a cumplir nuestro ministerio diligentemente. El encargo solemne que ahora da Pablo es de suma importancia, especialmente a la luz de que vivimos en tiempos difíciles (2Tim.3) y viendo que vendrán tiempos en los que la gente no soportará la sana doctrina (2Tim.4:3) y entendiendo que pronto partirá Pablo para estar con el Señor (2Tim.4:6). Este conjunto de circunstancias ameritan un llamado especial a Timoteo a ponerse las pilas y a estar bien enfocado. Solamente así es que va a ser un buen ministro de Dios.

Dice Pablo a Timoteo que le encarga solemnemente en la presencia de Dios (2Tim.4:1). Esta expresión revela que lo que Pablo está a punto de decir es de mucha relevancia y no es un asunto a cuestionar, es imperativo poner cuidado a este llamado. Este encargo lo hace en la presencia de Dios. Prácticamente está llamando a Dios como testigo en este asunto (1Tim.5:21 / 1Tim.6:13 / 1Tes.5:27 / 2Tim.2:14). Dios está viendo y oyendo el encargo, es testigo de lo que Pablo está a punto de decir. Creo que está muy claro que debemos darle la merecida atención a las cosas que Pablo también nos está diciendo hoy a través de estos versículos.

Lo que debemos tener claro - recuerde el llamado (2Tim.4:1-5).

Quiero unir los versículos uno y cinco de este pasaje para mirar algunos asuntos que en mi opinión deben ser consideradas antes de estudiar las recomendaciones que hablan de acción. En estos dos versículos encontramos cosas que cada ministro debe tener claras antes de salir a actuar.

  • ‘Tu ministerio’ (2Tim.4:5). El llamado es a cumplir con el trabajo al cual fuimos llamados y a agradar a Dios. ¿Cuál es mi llamado? Como gente que trabaja en la iglesia debemos recordar a qué es lo que el Señor nos ha llamado.
    • Primero que todo debo estar seguro de que Dios me llamó y también debo estar seguro a qué fue lo que me llamó si a éste o tal otro trabajo.
    • Si entramos al ministerio porque no encontramos otro trabajo, entonces no vamos a aguantar los retos del ministerio y de los tiempos en los que vivimos (Hch.13:25 / Col.4:17 / Gal.1:16 / Gal.2:7).
    • En el caso de Pablo vemos que él entiende muy claramente que unos plantan, otros riegan y hay quienes cosechan, pero el crecimiento lo da Dios. Importante es que cada uno haga su trabajo bien (1Cor.3:4-9).
  • Además dice: ‘Haz el trabajo y cumple tu ministerio’ (2Tim.4:5). El ministerio es trabajo. Haz el trabajo de evangelista. Trabajo (ergon) significa hacer, laborar, trabajar. Es obvio que el ministerio no es un paseo, significa trabajo serio y diligente. El llamado es una tarea que significa entrega y compromiso. Cumple (pleroforeo) significa cumplir, y está relacionada esta expresión con plenitud y abundancia (Diccionario Vine). Esto nos lleva a pensar que se trata de completar el trabajo como Dios manda. Pablo cumplió cabalmente con su ministerio (2Tim.4:17 / 2Tim.4:6-7). Compare también Hch.12:25. En 2Tim.4:7-8 Pablo nos va a decir que él está cumpliendo con lo que Dios le había encargado y que guardó su fe. Pablo cumplió con el ministerio y con cuidar su vida y llegar bien a la meta.
  • ‘Dios ha de juzgar’ (2Tim.4:1). Pablo le está recordando a Timoteo que un día Dios juzgará a los vivos y a los muertos. No solamente es importante que entiendan los creyentes esta verdad, también los ministros deben recordar que todo lo que han hecho y dicho tendrá que ser sometido un día al examen de Dios (Rom.14:9-11 / 1Cor.4:4-5 / 2Cor.5:9-10 / 1Pe.4:5).
    • El ministerio hay que hacerlo a la manera de Dios y delante de Dios. Pablo le recomienda a Timoteo vivir la vida a la luz del juicio inminente de parte de Dios (2Tim.4:1).
    • Dios juzga de acuerdo a Su criterio y no de acuerdo a lo que la gente piensa o de acuerdo a lo que a nosotros nos gusta que sea el juicio de Dios. (Rom.14:10-12). En otras palabras, el apóstol Pablo le está diciendo a Timoteo que no ministre para agradar a la gente sino para agradar a Dios - ese es al final nuestro llamado. Es importante notar que le estamos sirviendo es a Dios. (Gal.1:10 / Ef.6:6 / Col.3:22 / 2Tim.2:4). El rey Saúl trató de agradarle a la gente y eso lo llevó a tomar decisiones desastrosas para sí mismo y para la gente a la que le debía servir como Dios manda (1Sam.15).
    • Mientras ministramos nos debe invadir un cierto temor a Dios para que hagamos las cosas bien, como a Dios le agrada y para que nosotros salgamos bien librados.
  • No nos tenemos que comparar con otros (2Cor.10:12-13) – ‘cumple ministerio’. Si soy el evangelista, debo hacer ese trabajo, si soy el maestro debo estar cumpliendo mi labor de tal manera que le pueda rendir cuentas a Dios (Col.4:17 / Col.1:25 / Hch.20:28 / 1Tim.6:20 / 1Tim.4:14 / Rom.12:4-8).

Lo que debemos hacer - Predique la Palabra (2Tim.4:2-4)

‘Predique la Palabra’ es un mandamiento sencillo, pero describe exactamente de lo que trata el ministerio de un pastor - el ministerio de la Palabra. No es una recomendación, es un mandamiento - y en especial es un asunto serio en los últimos tiempos de los cuales el apóstol dice que muchos se apartarán de la fe, siguiendo doctrinas erradas, queriendo oír cosas que les gusta, pero que no tienen nada que ver con la verdad de la Palabra de Dios (Neh.8:8).

  • Predicar la Palabra de Dios no siempre es un asunto fácil - exige un precio, significa posible sufrimiento (2Tim.4:5). El mensaje de la Verdad es un mensaje que a veces es para unos una piedra de tropiezo (Rom.9:33 / 1Pe.2:8). El mensaje de la cruz no siempre cosecha reacciones amistosas de parte de la gente (1Cor.1:23 / Gal.5:11). Algunos no entienden de lo que se trata (1Cor.2:14). Todo lo anterior pudo haber sido la razón para que el apóstol diga que a pesar de todos los retos él no está avergonzado del Evangelio (Rom.1:16) - se requiere de gente valiente para el ministerio (2Tim.1:8).
  • Recordemos que es la Palabra la que trae los verdaderos cambios a la vida de la gente (2Tim.3:16 ss) y por eso es que la predicación de la Palabra es de alta prioridad para el ministro. Debemos predicar todo el consejo de Dios (Hch.20:27). Y solo así es que veremos reales cambios, usando la Palabra de Dios debidamente (2Tim.2:15). Para poder hacer eso el ministro se debe nutrir de la Palabra de Dios (1Tim.4:6).
  • El ministerio del pastor se centra en la Palabra de Dios, más exactamente en la predicación de la misma. Para eso debe el ministro estudiarla con profundo interés y enseñarla con claridad, sin avergonzarse de ella, estando dispuesto a sufrir por hacer el trabajo bien, como Dios manda.
  • 1Tim.4:6 - Nutrirse (entrepho - educar o formar la mente) con la Palabra de Dios (Jer.15:16 / Col.3:16 / 2Tim.3:14-17 / 1Pe.2:2). No hay que dedicarle mucho tiempo a doctrinas erradas. Prioridad debe ser más bien el alimentarse de la Palabra de la fe y de la sana doctrina (1Tim.4:7), para así poder después predicarla con autoridad.